Domingo, 22 Enero 2023 17:05

“La situación que están pasando los pequeños productores del campo es demoledora”

La sequía es el principal tema de preocupación en el campo y sus efectos (económicos y sociales) son devastadores. Un referente en el tema, el ingeniero agrónomo Pablo Benetti, reflexiona sobre cómo afecta especialmente a agricultores familiares y chacareros.

El diálogo se dio en el marco del programa Código Campo del pasado 21 de enero, conducido por Danilo Lima desde Radio Costa Paraná, la radio pública de la ciudad, y repetido en otras emisoras. El invitado, el ingeniero agrónomo Pablo Benetti, es técnico de la secretaría de Agricultura Familiar Campesina e Indígena para el departamento La Paz y trabaja con la agricultura familiar no solo desde lo productivo sino también desde sus diversos aspectos sociales y culturales.

La sequía

Nadie, ni en el campo ni en la ciudad, desconoce a esta altura la brutalidad de los efectos, ambientales y económicos, que está teniendo la sequía en nuestra provincia y en el país. En este contexto Lima presentó, al introducir el diálogo con Benetti, el informe elaborado por la Bolsa de Cereales de Entre Ríos junto con la Facultad de Ciencias Económicas de la UNER. El mismo plantea que, por ejemplo, solamente en el maíz de primera, entre hectáreas que no serán cosechadas porque no tiene sentido y otras que si bien se cosecharán, será con rindes muy bajos, las pérdidas trepan a 130 millones de dólares. Insistimos: solo en un cultivo, sin contar los demás, ni la apicultura, la lechería, la ganadería de carne y otras producciones de las economías primarias regionales.

No hay actividad primaria que haya podido escapar de los efectos de la sequía, a excepción del trigo que tuvo buenos rindes. Incluso la demanda creciente de alimento balanceado, porque en los establecimientos de cría o ganaderos en general ya no quedan pasturas ni hay reservas de rollos, provocó además el aumento en el precio de los mismos.

Para hablar de “los que menos tienen en el campo, los agricultores familiares”, Lima invitó al ingeniero agrónomo Pablo Benetti, quien desde hace años viene trabajando con los minifundistas, los productores más pequeños, con aquellos que incluso tienen una economía de subsistencia, de autoconsumo.

“Peligra la propia alimentación de familiar”

La presentación del tema a cargo de Benetti es contundente: “La situación que están pasando los productores del campo es demoledora. Se están muriendo animales, no hay aguada, no se consigue pasto, los campos están pelados, tierra arrasada. Los animales están comiendo las semillas del algarrobo, chañar; una vez que se termine eso no sé qué van a comer porque no queda absolutamente nada.”

Sobre las tareas de la secretaría de Agricultura Familiar Campesina e Indígena, los relevamientos y las demandas, Benetti repasa: “Hemos estado recorriendo la zona, charlando con los productores, las productoras, y se les están muriendo los animales… es lamentable. Lo del alimento balanceado ni hablar, la poca plata que tienen la gastaron en algunos fardos o rollos, que no alcanzan y que tampoco están quedando en la zona. Los pocos que tenían pastura de alfalfa sembrada o que pudieron hacer algo de rollo, ya se les ha acabado, no tienen más. Es muy crítica la situación.”

En este sentido, hizo especial hincapié en las necesidades específicas de este sector en particular del campo: “Iniciamos un operativo porque se declaró la emergencia, la posibilidad de poder acceder a certificados de emergencia específicos de agricultura familiar. Eso fue un logro del año pasado por parte de la Secretaría y de las organizaciones del sector, que la provincia reconozca la agricultura familiar y haga una declaración jurada específica, con algunos requisitos menos de los que se le pide a un productor mediano o grande.” Sobre el trabajo realizado en conjunto con organizaciones como la Federación Nacional Campesina, la INAFCI, las comunas y juntas de gobierno, Benetti cuenta: “El año pasado hicimos 60 declaraciones juradas en todo el período abierto para anotarse, y logramos 50 declaraciones de emergencia. Hoy en tres días hemos hecho 180 declaraciones juradas. Se nos ha multiplicado la demanda porque los productores y productoras buscan una alternativa y esperan que el gobierno nacional y provincial baje algunos fondos para poder paliar lo que se ha perdido.”

Consultado sobre el beneficio de la emergencia en general, que consiste principalmente en la postergación de pago de impuestos, Benetti señaló que a este productor no le sirve mucho. “Están tirando lo poco que tienen y gran parte de estos productores ni siquiera tienen regularizada la situación de dominio, o viven en el campo de prestado o comparten varias familias el mismo campo y no se han regularizado las sucesiones; así que esto de postergar impuestos al año que viene no les sirve, no les influye en lo que producen. Se espera algo más, asistencia directa, subsidio.”

Sobre otras alternativas que se están barajando, Benetti amplió: “Si hablamos de un seguro anti riesgo incluso también tendría que ser subsidiado para que sea a costo cero o costo muy bajo, para poder cubrir las pérdidas. Porque el minifundista o agricultor familiar lo que pierde no es solo lo que puede llegar a ganar por las ventas de un animal o con la producción hortícola que hacen, con la huerta, sino que pierden lo que consumen. Su base de alimentación es sus corderos, sus chivos, su oveja, algún ternero que carnea, y eso es lo que está perdiendo hoy, peligra la propia alimentación de esa familia.”

En este contexto, Benetti fue consultado por una buena noticia pero que, a la vez, da cuenta de falencias estructurales inconcebibles a esta altura: “En la zona de Puerto Víbora, cercana a la ciudad de Hernandarias, logramos hacer una perforación de agua. Son 4 familias que viven en un lote de 11 hectáreas, cercano al río, y desde que viven en ese lugar tenían un pozo hecho a pala, sacaban agua en baldes y cuando llueve se carga pero hoy está totalmente seco. La municipalidad de Hernandarias les llevaba dos o tres veces por semana agua para su consumo y para algunos animales que tienen, pero bueno, ahora desde el subsidio que se recibió por emergencia, se juntó la plata porque es una perforación fue de 90 metros, valió más de un millón de pesos, y hoy pueden tener agua de pozo, potable, para las familias, que incluso alguna tiene chicos con discapacidad, y los animales. Es lamentable que haya todavía familias sin agua en una provincia rodeada por agua.”

Publicado por Río Bravo el 22 de enero de 2023.

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