En nuestra provincia, apenas por debajo de las ganancias del monocultivo de soja se ubica la industria avícola. Los funcionarios entrerrianos sacan pecho en todos los actos políticos al hablar de este dato frío y se esconden como ratas cuando los obreros tienen algún problema. Los uruguayenses somos una muestra importante de este hecho que se repite, prácticamente, en toda la provincia. Río Bravo va a dar cuenta de la situación actual de los trabajadores y demostrar la responsabilidad y la estrecha relación de los empresarios del sector con los funcionarios.
Ellos favorecieron esta matriz productiva
Ante todo debe quedar bien claro que el Gobierno es responsable de esta matriz productiva concentradora y dependiente que caracteriza a la industria avícola. Como bien dijo la ministra de industria, Débora Giorgi –aquí-: “el sector avícola tuvo también su década ganada, con un incremento en la producción superior al 168 por ciento”. Lo que no dice la representante del kirchnerismo, es que ese aumento en la producción representó mayor explotación de los trabajadores, porque los frigoríficos no duplicaron su personal (en Fepasa se siguen faenando más de cien mil pollos por día, con despidos y todo) y que esas ganancias fueron a parar casi exclusivamente a los bolsillos de los empresarios.
Del lado de los patrones
Es un hecho por demás conocido el enorme apoyo que Cristina Fernández le ha dado a la Granja Tres Arroyos. Estuvo en Concepción del Uruguay visitando la planta, y casi siempre hay representantes de la firma en sus actos (ver). El que figura como dueño de la empresa, el Licenciado Joaquín de Grazia (número de CUIT: 20-08209135-2), también es muy elogiado por el gobernador Sergio Urribarri, quien eligió justo esta semana para hablar de las maravillas de la industria avícola en su Facebook al señalar que: “nuestra provincia es la primera productora nacional avícola: producimos casi el 45% de los pollos faenados en el país y tenemos el 47% de las exportaciones de productos avícolas. Esto es producto de un Estado que genera las condiciones para que nuestras industrias se desarrollen y promueve activamente la producción y la comercialización de nuestros productos”. A confesión de partes, relevo de pruebas. Nuevamente, los funcionarios hablando de las ganancias de las empresas, pero de la situación de los trabajadores, nada. Como nos muestra el propio sitio de prensa municipal de Concepción del Uruguay (aquí), al intendente le gusta mostrarse con los empresarios del sector. Pero cuando hay que poner la cara por los trabajadores, el mismo intendente declara “Desde el Municipio no podemos tomar acciones que ayuden con una situación que tiene que ver con la competitividad en los mercados, o en las condiciones nacionales o internacionales para este tipo de grandes empresas”. Se borra olímpicamente. Para la foto alegre con los empresarios están todos, pero para defender a los trabajadores de accidentes evitables y de los despidos, les rezamos a los mercados internacionales.
Una complicidad que también tiene su historia reciente
Ante todo hay que dejar en claro que con dos días de faena las empresas pagan los sueldos de los obreros. Si destacamos que en Concepción de Uruguay se faenan más de doscientos mil pollos por día, los sueldos de los trabajadores se pueden pagar incluso con los precios del mercado interno. Lo que ocurre es que los empresarios, como el dueño de Fepasa S.A. Guillermo Davrieaux (número de CUIT: 20-12259301-1) quieren seguir ganando la misma plata que le daban los precios internacionales. Ellos que viajaron a Venezuela invitados por Urribarri, saben que cuentan con el apoyo del Gobierno para súper explotar a los obreros, y que si hay un conflicto la Justicia y el Poder Político se pondrá de su lado, como ocurrió en el anterior conflicto de Fepasa, con la detención ilegal de Willy Paredes y la batería de causas judiciales que se le inventaron a los obreros que reclamaban por sus derechos. En aquella oportunidad, Lauritto, Bisogni, Fabián Flores, Schepens y Marilí Flores (entre otros funcionarios oficialistas) prometieron soluciones y los trabajadores recibieron cárcel, despidos y quita de derechos sindicales. A eso le llaman soluciones los supuestos defensores de las causas populares.
“Estamos trabajando gratis”
En diálogo con Río Bravo, uno de los trabajadores de Fepasa comentó que “el dueño aprovechó los mil pesos que le dio el Gobierno, nos pagó con eso, y nos deben la quincena anterior, esta y el aguinaldo: estamos trabajando gratis”. Aunque parezca increíble, esto ocurre ante la atenta mirada de todas las autoridades. Hace cerca de un mes, visitaron la ciudad el ministro de producción Roberto Schunk y el gobernador Urribarri, quienes se reunieron con los empresarios, pero con los trabajadores, nada. Otro de los obreros, esta vez de Tres Arroyos, declaró que “después del accidente (N de la R: la explosión de una caldera que generó heridas a dos operarios) parece que no pasa más nada, pero acá también hay despidos, no se puede reclamar nada porque te rajan y todo se tapa.” Cabe destacar que la situación en Super S.A. también es preocupante, y pronto seguiremos informando con otros datos y testimonios que quedaron afuera de esta nota. Lo cierto es que todas estas situaciones, que deberían ser las centrales para los funcionarios, no existen en los discursos.
Panorama a futuro
A pesar de la complicidad del gobierno con los empresarios, y de la curiosa inacción de los sindicatos de la carne y la alimentación, crece la solidaridad por abajo. Diferentes partidos políticos, organizaciones sociales y gremiales están uniendo fuerzas para apoyar a los trabajadores que resisten los despidos y la persecución por parte de las empresas. Es indispensable que esta solidaridad se generalice y todos los sectores verdaderamente populares, dejen de lado diferencias coyunturales y pongan la defensa de los trabajadores en primer plano. Algo que ni el gobierno ni la empresa tienen pensado hacer. Desde este sitio, como lo hacemos habitualmente, seguiremos informando y aportando una mirada comprometida que no abunda entre las corporaciones de medios.
Publicado por Río Bravo el 28 de julio de 2013. En la foto, Urribarri y Schunk en el Granja Tres Arroyos.





