Apostamos a informar, opinar, discutir y denunciar, sin caer nunca en una falsa, fingida e imposible neutralidad. Elegimos pararnos en la vereda de los desterrados. De los que la vienen sufriendo y remando, desde el principio de la historia. De los que sólo si se reconocen, organizan y juntan para pelearla; van a poder dar vuelta la tortilla. Elegimos esto en un tiempo complejo, difícil aunque seguramente no tanto como otros que sufrimos los argentinos, hace no tanto tiempo. Épocas de doble discurso, de relatos que nos venden proezas donde no las hay, y nos construyen escenarios para tapar lo que debería importar.
Y elegimos, además, que nadie nos convencería de que las banderas y los sueños que desde jóvenes hicimos flamear, habrían pasado de moda. Ni el pago de la deuda externa ilegítima, usuraria y fraudulenta a costa del hambre del pueblo; ni el enriquecimiento descomunal de un puñado de atorrantes a costa de todo lo que nos falta a casi todos; ni las excusas siempre a mano para reprimir siempre a los de más abajo cuando buscan levantar cabeza, luchando por sus derechos; nada de eso nos sería nunca indiferente, ni nos resultaría jamás aceptable.
En todo eso, no nos hemos fallado, y no le hemos fallado a los que creyeron en esta posibilidad. Hoy Río Bravo es un hecho, cada vez más maduro. Cumplimos tres años, hoy 29 de mayo, día del Cordobazo. A esta memoria no le fallamos.
Si hubo errores, desaciertos, meses más flojos y notas olvidables; seguramente así fue y así seguirá siendo. Pero el que llega a Río Bravo llega sabiendo de qué lado de la mecha está. Y eso, en tiempos en los que desde las oficinas más lujosas de Puerto Madero nos quieren convencer de que todo y todos estamos en venta, de que nada vale la pena y que se salve el que pueda; eso no es poca cosa. Todo lo demás, se puede mejorar. A eso apostamos y por eso hoy brindamos.
Publicado por Río Bravo el 29 de mayo de 2013.





