La situación medioambiental en Concepción del Uruguay es vergonzosa. El tema de los residuos domiciliarios se vuelve cada vez más irregular, con un relleno sanitario trucho a metros del Arroyo de la China, y pequeños basurales que tapizan diferentes barrios de la ciudad. A pesar de la protección constitucional, sigue la destrucción de la Isla del Puerto, en una obra que nadie entiende, salvo los que cobrarán las coimas. Las cloacas se vuelcan en cualquier parte, como sucede en Barrio San Vicente y en María Auxiliadora, entre otros lugares.
La Multisectorial Uruguayense en María Auxiliadora
Siguiendo el plan de visitar los diferentes barrios de la ciudad, la Multisectorial de Concepción del Uruguay se acercó a la Plaza 20 de junio del Barrio María Auxiliadora. Allí se realizó una asamblea donde los vecinos explicaron la problemática que atraviesan. En primer lugar, manifestaron la preocupación por el destino de los residuos cloacales, que como se observa en la imagen, son volcados a metros de las viviendas, provocando olores nauseabundos y un caldo de cultivo para peligrosas enfermedades. “Mi mujer es asmática, y sufre muchísimo por culpa de esto”, comentó uno de ellos. “Nunca tuve ningún problema de salud, pero ahora hace meses que ando con una carraspera que no se me va. Hablo un ratito y empiezo a toser”, destacó otro de los afectados. Las historias se repiten con el denominador común de lo difícil que es respirar ese aire espeso y contaminado.
Otros conflictos
Si bien el tema de las cloacas es fundamental, los vecinos exhibieron un badén sin terminar, que el municipio ya le está cobrando por más de mil seiscientos pesos a cada uno. “Dijeron que era con financiamiento de la provincia, así que no sé por qué nos sacan plata”. El material con el que está hecho es de muy mala calidad, y mucho más chico de lo habitual. Finalmente, pero no menos importante, cabe destacar que en verano las zonas altas de la ciudad sufren la falta de agua, o la baja presión en las canillas. A pesar de que el Plan Maestro de Agua se anunció con bombos y platillos, todavía no han empezado a trabajar, y se acercan las altas temperaturas.
Desidia y más desidia
El clima en los barrios se está poniendo caliente y no es por culpa del termómetro. Un par de semanas atrás, cortaron las calles en Cantera 25, por iluminación y lomos de burro, y aunque hubo “bomberos” apagando la bronca, falta la Defensa Norte que los proteja de las crecidas. Talita sigue su lucha contra el relleno sanitario que funciona a metros del Arrroyo de la China, con un estudio de impacto ambiental rechazado. Los funcionarios municipales denominan a esa truchada, planta de tratamiento de residuos. El secretario de medio ambiente de la provincia es el blanco de las críticas y puede ser denunciado en cualquier momento. San Vicente sigue esperando que aparezcan las máquinas por la zanja, porque con el verano el olor vuelve imposible sentarse en la vereda, y los vecinos viven encerrados. No descartan volver a luchar. La lista es larga, y no vaya a ser cosa que los reclamos se unifiquen.
Las fiestas neomenemistas
Si hay algo que lograron los gobiernos corruptos de los últimos treinta y cinco años en la Argentina, es reducir al mínimo la capacidad de asombro. La muerte del pequeño Ezequiel Ferreyra, quien trabajaba manipulando agrotóxicos a los seis años de edad, es uno de los últimos casos resonantes. Concepción del Uruguay no es una excepción a la regla, ni mucho menos. Mientras los vecinos no saben si tendrán agua, el intendente Bisogni recibe en su casa al privatizador menemista Miguel Marizza, ahora devenido en empresario, para garantizarle sus negocios con el patrimonio de los uruguayenses. Aunque el entubado del Arroyo de las Ánimas no empieza, el vicegobernador Lauritto sigue haciendo honor a su mote de “Doctor Subsidio”, comprando voluntades de cara a un nuevo año electoral. Se acercan nochebuena y navidad. Mientras los saqueadores de ilusiones brindarán con champagne y comerán exquisitos manjares, muchos vecinos no podrán celebrar en el patio por los olores, ni están seguros de que la canilla les largue agua para brindar. “Vivir sólo cuesta vida”, pero ni eso nos dejan.
Publicado por Río Bravo, martes 07 de diciembre de 2010.





