En una clara muestra de la necesidad de discutir el problema que cada vez más envuelve a Paraná, al igual que sucede en otras zonas del país, en Agmer Seccional Paraná se realizó el jueves pasado un taller a salón colmado, con Carlos Del Frade como coordinador y la Secretaría de Derechos Humanos de la Seccional en la organización.
Narcozonceras
El periodista puso en debate tres cuestiones o ideas que la sociedad suele naturalizar.
1- El dicho “el flagelo de la droga”. En realidad, sostiene, el tráfico de drogas es un gran negocio, a cuyos propietarios no le interesa la sangre derramada de nuestros pibes, sino la búsqueda de dinero a toda costa. Para llegar a ser lo que es hoy, requiere cobertura policial, amparo judicial, y “cierta tolerancia política” o complicidad de los miembros de los partidos mayoritarios que ocupan cargos en el Estado nacional y en los Estados provinciales, indicó Del Frade e ilustró con ejemplos de qué modo se materializa esa red de complicidades.
2- La idea de “el Estado ausente”, cuando en realidad el Estado está más presente que nunca, aunque jugando para el equipo que dice combatir. En este sentido aclara que las fuerzas de seguridad no están ajenas a este negocio, y que, justamente, la policía corrupta depende siempre del poder político. La policía está “estructuralmente podrida”, y en todo caso quienes quieren realizar dentro de ella honestamente su trabajo son las “manzanas sanas” en un cajón de frutos podridos.
3- La clásica frase “el ajuste de cuentas”, esgrimida por distintos periodistas de las grandes empresas de noticias. Al respecto dice que “se duerme el pensamiento crítico cuando se utiliza este término como explicación de las muertes que se producen a causa de este negocio. ¿Las cuentas de quién se ajustan matando?”, se pregunta el escritor. ¿Qué es lo que hay que ajustar?
Un solo pibe
“Un solo pibe que recuperamos es recuperar el universo entero.” Para empezar a cambiar el rumbo, una de las tareas principales que propone es recuperar el valor esencial de la palabra, en la familia y en las escuelas, principalmente. Recuperar la cercanía, el afecto y el compromiso. Recuerda una frase que le dijo un joven en una de sus tantas charlas en las escuelas: “Lo único que te pido es que eso que me decís hoy, lo puedas cumplir”.
“Desde abajo para arriba le podemos ganar”
Hay ejemplos que demuestran que las mayorías organizadas pueden ganarle la batalla a estas mafias. Porque somos cientos de miles los que trabajamos por el bien común, somos más que ellos. Menciona ejemplos como el del club El Federal, de barrio Azcuénaga (Rosario). Para eso, insiste, “hay que recuperar los lugares de participación. Hay que volver a promover el deporte, la alegría, la cultura para los miles de pibes que hoy no tienen la posibilidad de elegir”.
Publicado por Río Bravo el 19 de abril de 2015.

