Con los salarios flacos y postergados, los docentes arrancan una vez más el año teniendo que dar pelea. Entre tantas críticas que reciben desde aquellos sectores que siempre los han atacado, vienen bien las palabras justas de una madre que sabe bien dónde está parada.

Con la pregunta de Mario Kaplún: "¿qué concepción de educación subyace en nuestras prácticas de comunicación?", arranca este artículo de Andrés Sarlengo, quien repasa el rol de los medios monopólicos de la información y propone recuperar las acciones de amparo y comunicación. Una nota imprescindible para aquellos que, como Sarlengo, valoramos el rol de la escuela como organizador social.

La televisión, los dirigentes del fútbol argentino, los multimedios extranjeros, el gobierno y sus promesas, las sociedades anónimas, la privatización, apuestas; todo mezclado en un panorama que consolida al fútbol argentino como un negocio de pocos en el que el público y el juego son las víctimas principales.

Uno de los principales lema de campaña de Cambiemos fue la transparencia en la cosa pública. Ante lo turbio y habitual del PJ, el Pro ofreció como carta fuerte la promesa de una gestión que no traería consigo nada oculto, todo se iba a poder ver y analizar con facilidad. Esta promesa debe haber sido la única que Mauricio Macri cumplió una vez asumido como presidente. 

La elección de Teherán como sede para el Campeonato Mundial Femenino Ajedrez generó muchas críticas. Las voces de la actual campeona mundial, la china Hou Yifan, y la argentina Carolina Luján, junto a otras jugadoras, se han levantado contra la imposición de algunas de las normas patriarcales, retrógradas y misóginas que sufren las mujeres iraníes.

Escenas de desidia cotidiana y un caso testigo: una mujer que recorre 400 kilómetros y tres ciudades para parir. Las imágenes más crudas del sistema de salud entrerriano. 

El abuso sexual e intento de violación del sábado pasado nos impone una discusión sobre el modo en que, como sociedad, reaccionamos ante las denuncias por violencia de género. Aquí no podemos ser neutrales y, el lugar donde nos paremos, tiene sus consecuencias.

Los acontecimientos de Cushamen, por sus consecuencias presentes y futuras no pueden generar otra cosa que asombro y repudio. Un conflicto resuelto a tiros y bastonazos presagia nuevas tormentas, al tiempo que suscita adhesión hacia la causa de las víctimas, más allá de lo razonable del reclamo.