Por más de dos horas la ruta internacional 136 permaneció interrumpida en su tránsito debido a la importante concentración sobre la cinta asfáltica. La proclama fue leída pero no en Fray Bentos, y Bahillo no pudo cruzar con una delegación y sacar la foto con Lafluf, como símbolo de diálogo entre los países. Minutos después que concluyera la lectura de la proclama, en conferencia de prensa, el intendente rionegrino dijo que “hasta sentía vergüenza ajena” por la actitud de Bahillo.
No bastaron las negociaciones del intendente Juan José Bahillo con su par fraybentino Omar Lafluf para poner como broche a esta acción de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú (ACAG), el encuentro de ambos con una delegación de funcionarios y asambleístas que entregaran un petitorio. Cerca de las 15 los asambleístas deliberaban ocupando media calzada de la ruta, a la altura de Arroyo Verde, sobre si era conveniente pasar al otro lado bajo las condiciones impuestas por Uruguay. Ya en el día de ayer el intendente Bahillo se comunicó con algunos asambleístas para proponerles un cruce moderado, de una delegación de seis que involucrara funcionarios. Pero el clima en la ciudad desde el miércoles pasado está más vinculado al hartazgo y el descreimiento que a la moderación.
“O pasamos todos o no pasa nadie”
“O pasamos todos o no pasa nadie, eso fue lo que votamos el miércoles”, decían algunos vecinos que pasaban la voz entre los diferentes grupos que se rodeaban en torno al mate y la charla frente al refugio de Arroyo Verde. “No vamos a elegir una delegación, pelearnos entre nosotros y que cruce Guastavino como representante nuestro”, decían otras voces de la ACAG. Sin embargo el senador Guillermo Pemo Guastavino fue uno de los pocos ausentes que se permitió el oficialismo entre sus funcionarios de origen local; pudo verse incluso, entre la multitud, a la diputada provincial Leticia Angerosa y a el Ministro de Educación de Entre Ríos, y actual candidato a legislador, José Eduardo Laurito.
Lo cierto es que no hubo acuerdo entre el núcleo de la ACAG y Bahillo para que cruzara un grupo, y fue el propio Lafluf quien minutos más tarde de finalizada la acción, hizo público en conferencia de prensa las charlas telefónicas con su par gualeguaychuense y el mail que éste le enviara con los nombres, apellidos y documentos de quienes cruzarían. Lo cual resulta extraño es que de haber aprobación de la ACAG, los representantes se iban a elegir al momento de llegar a la frontera. Finalmente el Intendente reconoció ante los medios que la acción era “una convocatoria de la Asamblea y no una iniciativa propia, sólo respondo al pedido de acompañarlos”.
Acerca del encuentro frustrado con su par, Lafluf le respondía a los periodistas del otro lado del río: “A mí que me perdone Juan José pero si hablo con el intendente, arreglo la reunión, acordamos los nombres, me pide modificar tres veces el número de los que venían, acepto modificar el número, me pasa nombres y documento, me da un poco de vergüenza ajena su actitud”.
Cerca de las 17, detrás de los móviles de los medios nacionales y luego de las gestiones fallidas, el intendente Bahillo escuchó la proclama de la ACAG, la cual responsabilizó al gobierno uruguayo, pero también al gobierno argentino, por un conflicto que “sólo terminará cuando se erradique la planta de BOTNIA-UPM”.
Publicado por Río Bravo el 06 de octubre de 2013.





