El tiempo perdido
Ante la puerta de la fábrica
el obrero se detiene de repente
y el buen tiempo ha tironeado de su chaqueta
y no bien se vuelve
y mira el sol
muy rojo muy redondo
sonriente en su cielo de plomo
le hae guiños
familiarmente
di camarada sol
¿no te parece
una reverenda burrada
regalarle un día como este
al patrón?
Jaques Prevert
En la literatura hay quienes interpretan la realidad parados en un balcón. Desde allí arriba logran descripciones puntillosas y panorámicas. Y con eso se sienten satisfechos.
Hay otros que sentados en su oficina piensan la realidad y la piensan tanto y tan bien que logran con esfuerzo aproximarse con sus ideas más acabadas a cómo es la cosa. Y con eso se sienten satisfechos.
Pero hay otros que tienen que tener cuidado cuando escriben de que el viento no les vuele las hojas; hojas manchadas de barro, de sangre, de pueblo. Estos siempre andan metidos en los quilombos. Escriben con las palabras del viento, del barro y de la sangre. En definitiva son sus palabras. A estos no les importa interpretar la realidad o tener una idea acabada de cómo es la cosa. Prefieren conocer. Y sólo el que conoce puede transformar. Nunca están en los balcones, nunca en las oficinas. Y nunca están satisfechos.
Palabras, es el libro de Jaques Prevert. Es un libro que alcanzó ser un best seller. Es fácil de conseguir, es accesible para comprarlo y está en las bibliotecas de Paraná. El autor es francés y con su poesía enfrentó al nazismo y al fascismo. Lo hizo sosteniendo y defendiendo intereses de los trabajadores franceses pero de una manera particular que hoy no pierde actualidad. Las poesías de este libro están escritas entre 1931 y 1945.
Es un libro que toma posición. Lo cotidiano, lo sencillo de la vida y lo duro de las luchas, están escritos con un lenguaje poético y profundo pero sin perder el habla popular. Es un libro lúcido y pícaro; la travesura y el juego no ningunean la crítica feroz a los momentos de crisis que se vivían en aquellas épocas. Los obreros, los desocupados, los hambrientos y los que luchan, ocupan el papel principal en lo que se dice.
Hoy, cuando los balconeros y los oficinistas de la literatura nos intentan atrapar en el ficticio y mentiroso “estamos mejor”; las palabras de Prevert apuestan, se juegan, y deciden de qué lado estar. Les dice: el sol no brilla “para los que fabrican en los sótanos las lapiceras con las que otros escribirán al aire libre que todo marcha a las mil maravillas.”
Publicado por Río Bravo el 30 de marzo de 2011.





