Director: Lindsay Anderson
Reparto: Malcolm McDowell, David Wood, Richard Warwick, Christine Noonan
Duración: 111 minutos
País: Reino Unido
Año: 1968
Mucho se ha escrito, desde Foucault para adelante, sobre el rol de la vigilancia y el disciplinamiento en los espacios de reclusión. If… es una excelente oportunidad para ver las formas de resistencia que se pueden desatar contra esos abusos de poder. La historia relata la experiencia en un internado de varones que tiene varios siglos formando soldados y dirigentes. Allí los jóvenes sufren la violencia y el asedio sexual de un grupo de celadores que responden a las órdenes de directores y representantes de la Iglesia que gobiernan ejerciendo el terror. Sin embargo, un grupo de rebeldes de los últimos años, comandados por Malcolm McDowell (La naranja mecánica) empieza a organizar una rebelión, que es una clara alusión a los movimientos de resistencia de aquellos años, y a la Revolución Cubana y a la Cultural China. Durante los preparativos, fotos de Lenin, Guevara y Mao, grafican este homenaje, que terminará con una violencia desmedida, provocada quizás por los daños psicológicos que causa la reclusión. A su vez, el destape sexual y el surrealismo tienen su lugar en una película útil para muchos de los debates que aún hoy atraviesan a los que quieren cambiar el mundo.Desde el punto de vista de su realización, If… tiene un ritmo interesante, un brillante guión de David Sherwin con diálogos muy logrados, y una musicalización impecable que acompaña la variedad de climas que tiene la película. El manejo de las cámaras y las tomas innovadoras y realistas, son dignos de destacar. Más aún en los tiempos que vivimos, con un cine digital que por descansarse en la tecnología suele olvidarse de los fundamentos del lenguaje audiovisual. Como solemos decir, la película no aparenta los más de cuarenta años que tiene. En ese sentido, los conflictos que en ella se presentan tampoco han perdido vigencia. Prueba de ello es la rebelión de los secundarios de la Capital Federal, que recientemente pusieron en jaque a un Macri que usa el presupuesto educativo para espiar a enemigos y parientes. Pasando por el pago chico, la presencia de los estudiantes de Concordia en la marcha provincial de Agmer, fue importante para reclamar las condiciones deplorables que se viven en las escuelas lago, las escuelas galpón, y demás aberraciones de la infraestructura educativa entrerriana. Y eso que hay loros parlanchines que se llenan la boca con el discurso de que los jóvenes “están en cualquiera”. En conclusión, la película es una excelente oportunidad para admirar el empuje y la rebeldía natural de los dueños del divino tesoro de la juventud.





