
Vientre de barco quieto
conversa con esta miel del río.
Se encrespan
las aguas bravas. Pelean historias de
de viejas travesías. Río bravío.
Los mástiles golpean al viento
y el puerto espera.
Es un andén la dársena
y la quilla
vuelve a soñarse potro desbocado.
¡Leven anclas, compañeros! ¡Y que
sople tempestad!
Fotos: Pablo Felizia
Textos: fragmentos de Lucio Saccardi
