El historiador Eduardo Azcuy Ameghino estará en la FHAYCS de la UADER para presentar su libro sobre Artigas. Organizan equipos de cátedra y seminario, y la organización estudiantil CEPA. La actividad es pública y gratuita, y se entregarán certificados.
“Exigir una exactitud aritmética a las víctimas es un acto de indignidad moral frente a un abismo de información que ellas no provocaron. Por ello, los treinta mil se sostienen como un postulado ético irreductible que resiste los embates del negacionismo y otorga voz a la herida deshumanizadora. Cabe resaltar, no obstante, que esta construcción posee también un sólido anclaje en la historia.” De esto habla Alejo Ríos en esta “respuesta no ensayada para el gobierno”.
En los últimos días una imagen recorrió el mundo del fútbol y las redes sociales. En la foto aparece Lionel Messi en la Casa Blanca junto al presidente estadounidense Donald Trump. Sobre lo que no sabemos de la foto y cómo nos atraviesa en este contexto y en nuestra historia, nos habla Leandro Gillig en esta nota especial para Río Bravo.
EDUNER presentará el sexto libro de Juan Antonio Vilar: “La Argentina Moderna”, de su colección sobre la historia nacional. Será en la Facultad de Ciencias de la Educación, donde el autor fuera docente y formador de comunicadores y educadores durante décadas. Dialogamos con Gustavo Martínez, director de la editorial, sobre el libro, la presentación y el proyecto integral de publicaciones de Vilar.
La Junta Abya yala por los Pueblos Libres -JAPL- decidió entregar el reconocimiento anual Conciencia Abya yala 2023 a las comunidades de Soriano y Paysandú, de la República Oriental del Uruguay.
Este 20 de Junio, Día de la Bandera Nacional, se cumplen 203 años del fallecimiento de Manuel Belgrano, quien fuera mucho más que el “creador de la bandera”: fue economista, abogado, periodista, militar, patriota y revolucionario.
El 21 de enero de 1993 Entre Ríos se vio conmovida por una de las movilizaciones populares más enormes e impresionantes de las que se tenga registro en la provincia. Como un aporte a la construcción de la memoria histórica de nuestro pueblo, uno de sus protagonistas lo cuenta en primera persona.
Es un hecho histórico que sienta un precedente para la jurisprudencia internacional y un acto de reparación histórica para los pueblos originarios de la Argentina. El Juicio por la Verdad, realizado en Chaco, responsabilizó al Estado por la matanza perpetrada en 1924, en el marco del “genocidio de los pueblos indígenas”.
En tiempos de gran influencia de las corrientes anarquista, socialista y sindicalista revolucionaria en el movimiento argentino, entre el 7 y el 14 de enero de 1919, durante el gobierno del radical Hipólito Yrigoyen, se desarrollaron los sucesos que pasaron a la historia como la Semana Trágica. Osvaldo Bayer analizó y recordó aquellos acontecimientos 80 años después “como la fecha histórica más negada de nuestro pasado”, días sangrientos en que un reclamo por mejores condiciones laborales en la fábrica metalúrgica Talleres Vasena, en Buenos Aires, fue salvajemente reprimido, dando lugar a la generalización del conflicto y una reacción brutal de las fuerzas de seguridad y grupos parapoliciales, con cientos de asesinatos, detenciones y torturas.
El 13 de marzo le escribió al gobernador santafesino Estanislao López: “Mi sable jamás se sacará de la vaina por opiniones políticas, como éstas no sean a favor de los españoles y su dependencia”
Con un desprecio a su pueblo que supera cualquier imaginación, hay en nuestro país-colonia una corriente de habitantes que se ha expresado contra el impuesto a la riqueza, contra la expropiación de Vicentin y ahora, pretenden usar el aniversario sanmartiniano para una nueva felonía: Por la justicia y la libertad.
Son los cómplices necesarios del crecimiento de contagios de Covid 19 a niveles más que preocupantes, que no solo no reconocen la catástrofe sanitaria en que dejó su gobierno el país, sino que niegan los pasos dados en recomponer esa capacidad en medio de la pandemia. Festejan que se enferme y muera su pueblo, como lo han hecho públicamente.
Son los que han defendido el saqueo y endeudamiento macrista como un derecho, del que tal vez reciban alguna limosna, solo por su odio y falta de pertenencia nacional para con su propio pueblo y nación, sin que siquiera los inmute la desvergüenza del facineroso que se burla de ellos desde los hoteles más caros de París y desde Saint Tropez. Su “justicia” es la mesa judicial, la que arma juicios y no toca a los socios del extranjero, a los cipayos.
En esa defensa incompatible con la dignidad de una nación soberana, han militado contra la intervención de Vicentín, empresa que protagonizó un saqueo fenomenal, sin importarles que no le pagan a 3.500 productores GENUINOS estafados por esa mafia, que siguió la fuga de divisas cuando dejaron de darles los dólares de Lagarde.
Son la vergüenza de una nación soberana, que no termina de cumplir los objetivos de San Martín. Fue San Martín, junto a Belgrano los que impusieron en Tucumán “libres de España y de toda metrópoli extranjera”, cuando los vendepatria de entonces, encabezados por Rivadavia les negó apoyo para la construcción del ejército de los Andes, lo acusó de “robarse el ejército del norte” [1] y planearon su asesinato, como el de Belgrano, a quién tuvo que enviar Güemes un médico para que lo atienda en su enfermedad y resguardarlo de un atentado, como el que terminó con la vida de Moreno.
Esa cáfila pretende usar la memoria de un verdadero héroe nacional y latinoamericano para humillarnos una vez más ante las coronas extranjeras, y lo hacen con el más absoluto desprecio al prójimo, y el apoyo criminal de un periodismo obsceno, que festeja los contagios. Mientras los sectores populares, que sabemos que el virus Covid19 no apareció por “magia”, vino en avión, defendemos la difícil política de salvaguardar la vida de nuestro pueblo en las actuales condiciones, por lo que no hace ese tipo de criminales movilizaciones.
La oligarquía siempre blasfemó sobre nuestro pueblo. Ellos son “distintos”. Ahora se superan, pretenden usar la memoria de San Martín para atacar el legado de independencia nacional y latinoamericana del propio San Martín, enfrentando a los traidores internos.
La defensa de miserables privilegios parece no tener límite en las mentes colonizadas que han regido los destinos de nuestra patria y pretenden seguirlo haciendo, condenándonos a ser una eterna colonia.
¡Volveremos a cruzar los Andes las veces que haga falta para derrotar la vileza, la ignominia, la mezquindad de los sobrados de todo!.[2]
Por una segunda y definitiva independencia nacional, ¡Viva la gesta Sanmartiniana!
[1] http://institutocirculomss.com.ar/2017/12/10/san-martin-fue-tildado-por-traicion-a-la-patria-por-bernardino-rivadavia-y-julian-alvarez/
[2] https://lahistoriacantada.wordpress.com/2017/05/15/los-sesenta-granaderos-san-martin-cruza-la-cordillera-en-una-camilla/
* Publicado originalmente en Infoydata.com, reproducido por Río Bravo el 17 de agosto de 2020.