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Miércoles, 18 Abril 2012 07:39

Echeverría: "El Impuesto Inmobiliario Rural es confiscatorio de los productores pequeños y medios"

Escrito por Río Bravo
Juan Echeverría, dirigente de la Federación Agraria de Entre Ríos, perteneciente a la Corriente Chacareros Federados, nos explica por qué el incremento del Impuesto Inmobiliario Rural (IIR) es confiscatorio para los productores pequeños y medios. También dice que hay que democratizar el debate en Federación Agraria, para que pueda expresar todo el mundo y saber por qué están desapareciendo tantos productores del campo entrerriano. Agrega que la entidad debe diferenciar los productores que viven del trabajo en el campo, de aquellos que viven de las prebendas, de los paraísos fiscales y están concentrando la propiedad de la tierra.

 

 


Juan Echeverría explica que tal como lo implementó el gobierno de la provincia de Entre Ríos, el Impuesto Inmobiliario Rural, "objetivamente tiene un impacto que afecta fundamentalmente a un sector. Por ahí, no afecta tanto al minifundista, como afecta a un sector de productores pequeños y medios". Se trata de "aquellos que tienen tambos de 100 hectáreas, campos de cría de 100 o 150 hectáreas, familias que tienen 1000 hectáreas pero son 4 o 5 hermanos". Dice que a ese productor, "que es el verdadero productor, el productor profesional, al que vive del campo, a quien golpea más fuerte el revalúo".

 

 

El dirigente agrario relata algunos casos concretos: "Recién recibí información sobre un campo en Puerto Algarrobo, de 99 has. Puerto Algarrobo está hacia el norte, antes de llegar a de Santa Elena, sobre el Arroyo Alcaraz. Se trata de campos absolutamente de cría, no sirven para otra cosa que no sea cría. A ese productor le llegó 17 mil pesos del Impuesto Inmobiliario Rural". Inmediatamente, explica lo que significa una carga de semejante monto para el productor: "En 100 hectáreas, con una carga animal potencial posible de no más de 0,5 % de Unidad Ganadera, eso significa no más de media vaca con cría, o sea medio ternero logrado por año, o sea $800 logrados por año, por hectárea y tenés que pagar $170 por hectárea. Para ese productor es objetivamente confiscatorio".

 

Echeverría explica que eso es lo que ocurre con muchas producciones familiares en la provincia, "se trata de un pequeño productor que vive de eso, tiene que comer, tiene que pagar los gastos y tiene que pagar otros impuestos". Critica la política de Urribarri hacia el campo, porque "con el Impuesto Inmobiliario Rural, una vez más el gobierno hace como el tero: cacarea de un lado y el huevo lo ponen en el otro. Porque en definitiva, el productor grande, que tenía avalúos de sus campos de 2,7 millones para arriba (2.700.000), pagaba 2,3% del valor del avalúo por el impuesto de su campo. En cambio, el pequeño productor, que tenía avalúos de 0 a 40 mil pesos - que hoy quedó, prácticamente en el olvido con las nuevas valuaciones, pagaba 0,9% y en una escala de 8 - la escala que comentábamos es la octava - pagaba 1%; 1,2%; 1,6%; 2,1% y 2,3%. Con este avalúo, ese pequeño productor de Puerto Algarrobo tiene un avalúo de $1,7 millones ($1.700.000) o sea que pasa a la escala 7, de 2,1%".

 

El dirigente agrario continua explicando que "en consecuencia, ese productor que pagaba anteriormente 0,9% o 1% de su avalúo, hoy aparte de tener un avalúo que es inmensamente superior, en vez de pagar el 1% paga el 2%. Es el que resultó más castigado hoy, sin contar que los básicos de las categorías bajas han aumentado muy por encima de las categorías altas". De ese modo, "es clarísimo que el gobierno confisca el campo al pequeño productor, al productor tambero de 107 hectáreas de la zona de El Espinillo; que paga $36.7 mil ($36.700) de Impuesto Inmobiliario Rural, y que su liquidación de leche, con un tambo de punta está en $31 mil el mes completo; que le lleva un mes y pico de producción pagar el Impuesto Inmobiliario Rural, a este ganadero y a muchos otros más en toda la provincia, que tienen esta situación. Como hay otros, en particular yo, - aclara Echeverría - que no nos llegó un gran aumento. Y estoy en una plana, cerca del pueblo, sobre la costa de un arroyo, y me llegó un aumento de 300% que es bastante bajo y no me cambió realmente demasiado la situación".

 

Para describir la situación, dice que "esto viene mal". Y fundamenta, "porque una vez más, desde la famosa Mesa de Enlace, no nos diferenciamos entre los pequeños y medianos productores, los auténticos productores, los productores profesionales, los que vivimos estrictamente de la producción agropecuaria, que no tenemos otro ingreso y los propietarios de grandes extensiones rurales, que en realidad viven de los paraísos fiscales, de las prebendas de los subsidios de las empresas del estado o de las industrias que también han estado subsidiadas durante estos años. Ellos son los Pedro Pou, los Roque Fernández, que con plata que no se sabe si tienen origen lícito o ilícito, han comprado grandes extensiones de campos y yo no tengo por qué cuidarle el traste a ese tipo. Lo mismo que a los herederos de Amalita Fortabat, a los Yabrán que no sabemos si tienen 78 o 72, no sabemos cuántas miles de hectáreas en Entre Ríos, a las empresas extranjeras como Ferme Salentino, que andan en las 42 mil hectáreas de campo. No tenemos por qué cuidarles el traste a esas empresas que han ido apropiándose de nuestros campos", insiste. Argumenta que esas empresas "son las que han hecho que en Entre Ríos, donde antes éramos 48 mil y pico de productores, ahora seamos 20 mil".

 

Por ello, el dirigente de Chacareros Federados plantea una crítica: "Yo creo que desde Federación Agraria hemos errado en no diferenciar a aquellos que somos auténticos productores, de aquellos que se han ido apropiando de nuestros campos y en definitiva, como dije en la concentración del 9 de abril y generó el enojo de algunos de los dirigentes rurales de otras entidades, aquellas 2.860 partidas que concentran el 50% del IIR no tienen que ser preocupación para nosotros. Lo que tenemos que entrar a discutir son las otras 49 mil o 50 mil partidas, de los productores pequeños y medios que te estoy describiendo y es lo que tenemos que entrar a corregir".

 

También expone un balance sobre el resultado de la concentración del 9 de abril. Dice "los dirigentes, consciente o inconscientemente, cuando salieron de Casa de Gobierno, nos mintieron. Porque no consiguieron la prórroga del vencimiento del impuesto,como dijeron, cuando sólo consiguieron que haya un segundo vencimiento con menos descuentos. Son dos cosas totalmente distintas y eso, en principio te hace pensar que en una movilización muy importante, con muchos pequeños y medianos productores, con mucha bronca, en vez de transformar eso en una democracia directa, en una asamblea donde se someta realmente el resultado de la reunión a la opinión general de toda la asamblea, resuelven en definitiva que nos dispersemos y nos vayamos". También critica que convoquen "a esta movilización de hoy, muy mal convocada. Nos enteramos, porque alguien de casualidad se enteró que hoy hay una movilización. Esto, en principio no me gusta. En una provincia donde los medios son monopólicos y se escucha nuestra voz muy relativamente, si no has hecho una buena cadena para la convocatoria a los afiliados de tus entidades (cosa que no ha ocurrido, porque hay afiliados de distintas entidades que están llamando para consultar si hay o no movilización). Entonces, resultará una movilización más chica la de hoy, donde vayamos a discutir en bloque esta situación, por desgracia no va a tener el gran éxito que debería tener".

 

Sobre la concentración de hoy dice que "aparentemente es convocada con las mismas características de la anterior, aparentemente porque no hemos tenido reunión del consejo de delegados de Entre Ríos, pese a que varios presidentes filiales lo hemos pedido para poder debatir dentro de Fedración Agraria una postura". Aclara que lo que plantea sobre la necesidad de diferenciación "es una postura personal, porque en Federación Agraria no hemos tenido reunión del Consejo de Delegados para poder debatir internamente una estrategia global para toda la provincia y hemos ido una vez más tras la convocatoria, de la Mesa de Enlace que tiene sus dificultades. La Mesa de Enlace en algún momento sirvió y a lo mejor, ahora mismo puede servir, porque el gobierno una vez más cortó muy ancho. Con esa política,nos dio a todos y siempre que nos pega a todos, al que más le duele es al chico. Al más grande le afecta menos por la escala, porque si es arrendatario consigue un arrendamiento mejor".

 

El dirigente agrario plantea que "muchos dicen ‘el arrendatario, que pague’; y una cosa es el arrendatario de 2 mil o 3 mil has y otra cosa es un minirentista". Se pregunta "¿Cómo va a hacer ese tambero de 107 has?, que si tiene pagar va a vender sus vacas y se va a encontrar con 300 o 400 mil pesos; va a pagar el impuesto, de uno o dos años si es necesario; va a fumigar las alfalfas, los lotus y los tréboles de cuernitos; va a fumigar sus alfalfares; podrá arrendarlo muy bien arrendado, porque es un campo que viene de ser abonado por las vacas con pasturas leguminosas que le dan excelente fertilidad. Entonces, un sojero que lo quiera alquilar lo va a alquilar muy bien porque sabe que durante 4 o 5 años va a tener que echar poco fertilizante y ese hombre va pasar a ser un habitante más de la periferia de Paraná, va a dejar su campo, va a ser un minirentista. Lo van a castigar porque el mismo gobierno lo obligó a vender su campo, se lo confiscó mediante un impuesto".

 

Todas esas son cosas "son las que vamos a tener que discutir en profundidad, porque son características nuevas del campo entrerriano y hasta que recuperemos nuevamente un modelo productivo de chacra mixta, de ese tambero que están por eliminar, de ese ganadero de Puertpo Algarrobo que van a eliminar; como el caso de un muchacho Suárez, de Crucesita Séptima, que con 99 has le llegan 27 mil pesos. Y es en Crucesita Séptima, no estamos hablando de un campo con las mejores tierras en zona de Montoya, en Victoria que le llega 27 mil de impuestos y va a dejar su campos sin ninguna duda. Va a arrendar durante unos años y va a terminar vendiendo. ¿Quién le va a comprar? Esos grandes, que por más que pagan 2,3% del avalúo de sus campos, como el dinero lo traen de otros recursos o por la escala del mismo recurso de su campo, va a terminar comprando esas 100 has, ya sea del tambero de El Espinillo, del productor de Puerto Algarrobo o la de Crucesita Séptima".

 

Concluye que "en definitiva, el proceso de concentración de tierras y de concentración económica y de producción, se da cada vez más. Ese tambero que desaparece va a alquilar su producción. En principio, imponen la concentración de producción; el segundo paso es la concentración de propiedad, ese es un debate que debamos dar muy fuertemente en Federación Agraria para resolver una postura clara ante cada uno de los embates de este gobierno hiperconcentrador, el más concentrador de la historia de la Argentina, que tiene un doble discurso permanente".

 

Insiste en que en federación Agraria es necesario "definir claramente una política claramente diferenciada para el pequeño y mediano productor - hablamos de explotaciones familiares de 1500, 2000 o 3000 hectáreas, son seis o siete hermanos". No ahorra críticas al ministro Schunck, que "se llena la boca diciendo ‘los ricos’, ‘impuesto al patrimonio’, ‘impuesto a los ricos’, cuando una familia que tiene 1500 has o 1000 has desarrolla una actividad tambera y ganadera, o hasta agrícola, pero son 4 o 5 hermanos, el padre todavía vive, tienen hijos grandes; hablamos de extensiones que pueden ser muy grandes, pero en las que producen y viven unas 40 personas, familiares". Sobre la explotación familiar dice que "son figuras que debemos contemplar. Muchas veces nuestros propios dirigentes asustan a esos propietarios familiares para igualarlos a los grandes grupos concentrados, cuando eso no es así. Y eso hay que hacerle entender a esos seudoprogresistas como Roberto Schunk que esas producciones familiares son las que necesitamos, las que fueron desarrollando las 40 mil chacras que tuvimos en Entre Ríos". Para ejemplificar, rescata su historia familiar y recuerda a sus abuelos, "que llegaron a San Benito, compraron en Cerrito y de Cerrito, le compraron a sus hijos en Colonia General Güemes. Y hoy, todos los campos de los ocho hermanos Gabás de Colonia General Güemes, han desaparecido, concentrados por uno o dos propietarios. Se ha revertido el proceso que en algun momento se hizo y estas políticas revirtieron el proceso y hoy quedan pocos propietarios que resisten con la explotación agropecuaria".

 

Echeverría afirma que "Federación Agraria debe plantear una política diferenciada para los que somos diferentes. Decir, señores, nosotros no discutimos las 2860 partidas que dice Schunk, habrá que ver si son 2.860, 3.000 o 3.100 o 2.500; eso no discutimos. Esas partidas contemplan el 50% de la recaudación del Impuesto Inmobiliario rural. Si el afán del gobierno es recaudatorio, esas 2.860 significan $3.300 millones. Si han fundido la provincia y necesitan plata, que se la saquen a ellos. Rediscutamos los otros $330 mil pesos que significan el resto de las partidas. Posiblemente habrá que bajarlo, en vez de 330 millones de esa segunda mitad, que sean $150 millones, o $180 millones".

 

Insiste en que eso debe rediscutirse, "porque aparte incumplieron con la ley en general, para los grandes y para los chicos. Los tipos tomaron el precio del último año, por ejemplo del novillo, a $8,35 u $8,38, cuando la ley dice que el precio promedio que se debe tomar es de los últimos 5 años  y era de $5; entonces de ahí sacan avalúos que no tienen nada que ver con el espíritu de la Ley 10.102 que es la Ley de los Avalúos, eso es una discusión. La otra discusión es la diferenciación. Ellos han igualado para arriba, con esto de subir tanto los avalúos de los más chicos y no han modificado las escalas, han igualado para arriba. No hay más progresividad, pagamos todos el máximo".

 

Dice que la situación en el campo es que "los productores, las bases del campo, en general, no solamente las federadas, están discutiendo esto. Se debe democratizar ampliamente el debate para poder escuchar a todo el mundo y ver por qué, filiales que tenían 80 socios que pagaban la cuota se están quedando con 25 o 26 socios. Objetivamente, hay que democratizar, discutir, debatir. Hay varios presidentes de filiales que estamos discutiendo este tema. Y tenemos que diferenciarnos, porque muchas veces en el fragor de la lucha volvemos a igualarnos y terminamos poniendo el cuero por aquellos que toda la vida dijimos que nunca en la vida íbamos a defender, por el contrario, son nuestros enemigos sectoriales en el campo. Y a los cuales teníamos que combatir. Para eso nació Federación Agraria, para enfrentar a los grandes concentradores de la tierra, que monopolizaban el uso y tenencia de las tierras, que disponían contratos leoninos que es exactamente lo mismo que estamos sufriendo ahora. Que nos imponían a los contratistas rurales los precios que querían pagarnos, porque como los productores desaparecen y no quieren dejar el campo, se transforman en contratistas y hay sobreoferta de contratistas, todo esto hay que discutirlo.  Tenemos que diferenciar, porque el campo, como la sociedad no es plano".

 

Publicado por Río Bravo el 18 de abril de 2012.

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