ESTAFAS VIRTUALES 955x100

Martes, 12 Noviembre 2013 15:44

Otro sindicalismo es posible

Escrito por Santiago Joaquín García

La discusión por quién va a pagar los platos rotos de la crisis abre aguas en el sindicalismo: de un lado los traidores que desfilan por los despachos; del otro, los que luchan junto a las bases para que la paguen los que la generaron.

Semana a semana, venimos informando la preocupante situación de los trabajadores de Fepasa. Uno de los factores que los vuelven vulnerables son las traiciones del Sindicato de la Carne, que arma listas negras y colabora con la patronal en los despidos. Sin embargo, lejos de realizar un ataque contra los sindicatos en general, desde Río Bravo mostramos que hay otras organizaciones que defienden a sus trabajadores y lo demuestran en cada conflicto. En esta nota, vemos algunos ejemplos recientes.

Tamar dijo basta fuerte

La empresa distribuidora de bebidas Tamar SRL es un ejemplo de precarización. En la foto que ilustra la nota vemos a los trabajadores del sindicato de comercio que se plantaron ante el pago de media jornada en negro, las condiciones de seguridad e higiene deplorables, y “el maltrato y discriminación por parte del empleador”, como dijo uno de los afectados. Ante las constantes negativas de la empresa, y con el apoyo de dirigentes gremiales, cortaron el acceso a la ciudad, quemaron cubiertas y dejaron en claro que dicho sector no tiene compromisos con la patronal sino con los trabajadores. No es la primera vez que lo demuestran, más adelante volveremos sobre ello.

Redengas puso lo suyo

La tenaz lucha de los trabajadores de Redengas, que convirtieron despidos en aumentos de sueldo y mejoras en las condiciones laborales, es otro ejemplo de que se puede. Una batalla que contó con el acompañamiento de militantes de AGMER Seccional Paraná, de la UCRA (choferes) y de SECFER (empleadas de casas de familia), todos ellos en el marco de la CTA Paraná. Una lucha que deberían repasar los dirigentes de la CGT Uruguay, un sello de goma que para lo único que se junta es para hablar pero que no generaron ni la mínima medida de fuerza para solidarizarse con los trabajadores de Fepasa. Puros documentos, puro humo, pero los obreros ante los despidos no cuentan con los dirigentes que deberían representarlos. Lo que pasa es que están más preocupados por levantar la mano (Montenegro, secretario general de CGT Uruguay, es concejal por el Frente para la Victoria) que por extenderle una a sus representados. Por el contrario, Redengas demostró que cuando todos los trabajadores se unen, y más si cuentan con el apoyo de dirigentes luchadores, no hay monopolio ni poder que no pueda ser derrotado.

Los estatales no dan más

En los gremios docentes y estatales hay una brecha abierta. De un lado, los kirchneristas que dirigen ambas asociaciones, y del otro, algunas seccionales, filiales y comisiones internas, que entienden perfectamente que no se puede estar de los dos lados del mostrador cuando el patrón es el Gobierno. Por el lado de Agmer, tenemos dirigentes de la conducción que armaron listas colectoras para el Gobernador (con el partido de Sabatella), y un consecuente apoyo tácito a la CTA trucha de Yasky. Ni siquiera sometieron a discusión de las bases las jornadas de lucha que obligaron al gobierno de Cristina Kirchner a subir el mínimo no imponible. A pesar de todo y sin el aval de dicha conducción, se movilizaron en distintas seccionales de la provincia en forma masiva, y volverán a hacerlo el próximo 20 de noviembre, en Paraná, con la seccional local de AGMER y de CTA. ATE vive una situación similar, con dirigentes que pasan horas en los despachos de los funcionarios y apagan las luchas en toda la provincia. Donde no conducen militan la desafiliación o embarran la cancha. De todos modos, cada vez más seccionales y comisiones internas avanzan en un frente para recuperar y poner en manos de sus representados las herramientas gremiales.

Sindicatos para los trabajadores

Como decíamos anteriormente, estos no son casos aislados, sino que forman parte de una corriente sindical que no quiere pagar los platos rotos de la crisis. En el caso del Sindicato de Comercio de Concepción del Uruguay, desde hace años venimos publicando su lucha contra el trabajo en negro, la precarización laboral, la flexibilización laboral y exigiendo al Ministerio de Trabajo de la Provincia mayor predisposición para combatir dichos flagelos. A su vez, los uruguayenses, son los únicos empleados de supermercado de la provincia que no abren los domingos y los feriados patrios. Como dijera Eduardo Rodríguez, secretario de asuntos gremiales del SEC en el medio de la medida de fuerza, “aquel trabajador que está hoy por media jornada, precarizado, promovido, o por cooperativa, le sirve a este gobierno para las estadísticas de desempleo”, pero están a veces “en la mitad del convenio, y sin derecho a la seguridad social, a un Plan Procrear, sin dignidad”. Y como si esto fuera poco, “los desempleados cobran un fondo miserable de desempleo de cuatrocientos pesos, cosa que nadie pone sobre la mesa, y esas son las cosas de las que un sindicalista se tiene que hacer cargo”.

Tampoco es casualidad lo de la agrupación Rojo y Negro de Agmer, que pese al habitual desembarco de los “gordos” de la Ctera en los territorios que conduce, sigue siendo un faro para la lucha de los docentes de toda la provincia. Esos que marcharon y demostraron que están cansados de dirigentes que frenen paros sin consultar a las bases y cambien el voto en los congresos para garantizar el sueño electoral de Urribarri (una segunda mitad del año sin paros).

Por eso, cuando nosotros criticamos al Secretario General del Sindicato de la Carne, Sergio Vereda, y a sus jefes laurittistas, urribarristas y kirchneristas, no estamos yendo contra la herramienta de los trabajadores, sino contra el uso de dicha estructura para fines personales y gubernamentales. Un dirigente que ante más de ochenta despedidos, la falta de aportes de todo tipo, recibos de sueldo, condiciones laborales y la ausencia de todo derecho, pide “la correcta aplicación del artículo 247”, que es pedir despidos, que es reconocer los balances truchos de Fepasa, que es atar las manos al sindicato porque esa medida impide la realización de paros, un dirigente que hace todo eso, no merece dirigir nada.

Publicado por Río Bravo el 12 de noviembre de 2013.

845x117 Prueba

18 600x360 Marzo VdV pautaweb

Agmer255x255

Amet 300

UsuariosyConsumidoresUnidos