En cuestión de horas Estados Unidos podría estar bombardeando a las familias de Siria como antes lo hizo en Iraq.
El presidente de EEUU Barack Obama está dispuesto a la invasión. Pero no le resulta fácil conseguir apoyo suficiente en el Congreso, y con los días la población estadounidense se está volviendo reacia a un nuevo ataque. Por eso la noticia cambia hora tras hora.
El mundo se opone con sólo recordar el horror de las bombas y los misiles sobre Iraq, desatado con la mentira de las armas de destrucción masiva que Iraq no tenía. La justicia no existe, claro, para juzgar los genocidios del imperio.
La nueva excusa de Obama: el ataque con armas químicas en Siria. El problema radica en que Estados Unidos sostiene que fue lanzado por el gobierno de Bashar al Assad y Rusia afirma que es un ataque de la guerrilla siria, que hoy es más o menos aliada de los Estados Unidos.
Con la excepción de TN en la Argentina, donde los analistas dan por probado que fue un ataque del gobierno (o tienen información privilegiada o son un poco lerdos, o responden a los verdaderos dueños del grupo clarín, me inclino por esto), la duda está instalada en los pueblos y en las más altas esferas.
Los estadounidenses, los franceses ni los ingleses muestran simpatías mayoritarias hoy por llevarle la guerra a Siria, y en cientos de ciudades del mundo se realizan marchas con el propósito de abortar el ataque. Incluida Paraná, la capital de Entre Ríos, donde sobresalió el cartel “Abrazamos a Siria”.
Pero ¿qué evalúan los partidarios republicanos o demócratas del norte a la hora de levantar la mano o no? Una cantidad de intereses e hipótesis, todo muy lejos del pueblo sirio. Como para muestra sobra un botón, véase al congresal que, mientras trataban la guerra, jugaba al pocker por celular. John McCain fue candidato a presidente de Estados Unidos, el país más armado del planeta…
Este punto es clave. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) destina mil millones de dólares al año por todo concepto para combatir el hambre de la especie humana, y sólo los Estados Unidos gastan más de 500 mil millones de dólares en un año en su poder militar. Un año de EEUU en armas equivale a 500 años de planes alimentarios conjuntos para el planeta.
Y no es un secreto que los EEUU usan las armas que les convienen para cada caso, sin escrúpulos. Incluso las químicas, claro está, como se ha reconocido en los recientes ataques de EEUU a la ciudad de Faluya en Irak, por no mencionar decenas de bombardeos químicos anteriores del imperio a distintos países.
Los que pierden
En guerra, ya se sabe, la primera víctima es la verdad.
Los sirios ya están perdiendo, por su guerra interna. Y es tal el cruce de intereses y de choques religiosos, políticos, económicos en los pueblos árabes, que resulta harto difícil tomar partido desde la distancia.
Por ejemplo, algunos de los grupos guerrilleros contra Assad son bancados por los Hermanos Musulmanes que acaban de ser desplazados del gobierno de Egipto, en un golpe de Estado que supuestamente contó con el apoyo de EEUU…
Otro ejemplo: si Obama ataca a Assad, el yanqui oficializará su alianza con los combatientes de Al Qaeda, ayer demonios, hoy ángeles en las trincheras contra Assad, según la caprichosa propaganda del régimen estadounidense.
Para sacar de su propio listado de terroristas a Al Qaeda, y acentuar su prédica contra Hezbolá que circunstancialmente está con el gobierno sirio, ya imaginamos a Obama gritando el ¡Muera Hezbolá, viva Al Qaeda!
Algunos analistas estadounidenses aseguran que lo que más conviene a Estados Unidos en Siria es dejar que se desangre en la guerra civil (vaya espíritu humanitario, dicho sea de paso). Lo que equivale a decir que los sirios, y algunos aliados extranjeros de los distintos bandos, peleen en Siria con armas proporcionales para que el conflicto dure mucho; armas proporcionadas, claro, por Rusia y Estados Unidos para los distintos bandos…
En cuanto a Obama, lo primero que perderá con el ataque será el premio Nobel de la Paz, que jamás debieron entregarle. Ya lo piden algunos parlamentarios escandinavos.
Pero los Estados Unidos pueden perder más aún, si atacaran, por la escasa adhesión que recibe la embestida. Sabido esto en el mundo, los sirios no tienen más que resistir y resistir, para que el enemigo se desgaste internamente.
Ahora, si Rusia ya anunció que apoya a Siria, si China le dice que no al ataque, si Irán se consolida como hermana de Siria, y considerando que Siria no es un país débil y además tiene organizaciones amigas como Hezbolá de su lado, entonces habrá que aceptar que a Estados Unidos le puede salir el tiro por la culata.
Siempre considerando que su propio pueblo, que después vota, está saturado de guerras.
En cuanto a los posibles perdedores habría que contar a Irán, a quien EEUU apunta de verdad cuando habla de Siria. En verdad EEUU va contra el eje Damasco-Teherán, y es que EEUU sigue con su idea de permitir que sólo sus aliados tengan armas nucleares, e Irán no le da garantías.
La cosa fue así: Afganistán, Iraq, Libia, ahora Siria, ¿después quién? ¿Y en ese listado cuándo entran los países de Sudamérica?
(Obviamos aquí referirnos a la invasión a Haití ejecutada por países hermanos a voluntad del imperio).
Los que ganan
Aquí un punto muy complejo. ¿Quién gana, en caso de ataque? Sin duda, algunas de las facciones en pugna en Siria. También EEUU en caso de que el futuro gobierno de Siria le responda, y si la cosa no se le va de las manos. Tal vez Israel si no resulta perjudicada por bombardeos de entrada, y los verdaderos poderosos del mundo que fabrican las armas y controlan el capital financiero, y van buscando erosionar cualquier poder que ose competirles.
Sería largo de explicar, pero el club Mildemberg, Rotchild, Morgan Chase, Goldman Sachs, y sus bancos aliados, están atrás, cada vez que se juegan sus intereses económicos, es decir, los intereses de los adueñados del planeta.
Y algunos analistas afirman que esos grupos de la oligarquía planifican a 50 años para que su moneda de cambio, el dólar, se sostenga. Desde esta perspectiva, la guerra no es más que una disputa violenta por dinero.
Ahora, ¿qué tajada sacarán en esto Rusia y China?
El presidente ruso Vladimir Putin anunció que su país ayudará a Siria en caso de agresión. “El uso de la fuerza contra un Estado soberano solo es aceptable cuando se trata de autodefensa o cuando hay una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU y Siria no está agrediendo a nadie", manifestó.
Esta advertencia ni siquiera velada, y la potencia militar que ya poseen Siria e Irán debieran alertar al mundo sobre el posible dominó del ataque. No es que Siria pueda derrotar a Estados Unidos, cuyo poderío militar supera a todas las naciones del mundo unidas, y además considerando que, según algunos analistas, la participación de Rusia será muy medida. El problema radica, además de las muertes que ocasiona un ataque (sobre los desplazamientos masivos), en la cadena de conflictos que pueden desatarse en todo el mundo con un impacto semejante. ¿Alguien conoce los planes de cada cual en casos extremos? Nadie.
Los “neutrales”
Los gobiernos de los países de Nuestra América se están mostrando neutrales en la contienda. Los críticos cuestionan a los Estados Unidos, en el discurso, y los otros callan, pero ninguno ha propuesto una reunión siquiera para analizar la gravedad de la situación y adoptar posiciones conjuntas.
Todos van a una cumbre por temas secundarios, y en estas horas que se está por desatar una guerra que podría ser terrorífica para todos, se contentan con declaraciones aisladas. Lo cual demuestra su adhesión a los EEUU, más allá de las declamaciones.
¿Por qué? Porque en nuestros países, y en la Argentina de modo evidente, predominan las multinacionales estadounidenses y los gobiernos, con pocas excepciones, son aliados.
El haber naturalizado a las multinacionales echa una manea en los gobiernos, y hasta en algunas organizaciones del pueblo. Resultado exquisito de la propaganda para la penetración imperialista.
Las multinacionales convierten a estos países en su servidumbre. Los pueblos atacados por el capital financiero se convierten en zonas de sacrificio. Los grupos de poder explotan el suelo, el subsuelo, el agua, y aquí todo está servido en bandeja para sus intereses, que son los del imperio guerrero.
Tristeza árabe
En Iraq los muertos suman 500 mil o más, por un ataque similar al que se promete a Siria.
Nadie ha calibrado el grado de tristeza que produjo en tantos argentinos descendientes de árabes aquel atropello.
Hoy estamos ante una situación similar.
Frente a la angustia de los ciudadanos argentinos, y ante la posible repercusión de la guerra en nuestro país, y en los vecinos, los gobiernos debieran evaluar el cierre de las casas de los grupos multinacionales estadounidenses, franceses, británicos, por razones de seguridad.
Los principales hipermercados de Paraná, por caso, son estadounidenses y franceses.
Seguridad para las empresas, seguridad para los clientes. Y si la invasión continúa, evaluar el cambio de propiedad de esas casas, sea con estatizaciones o transferencias a cooperativas obreras.
Bancos, exportadoras, hipermercados, proveedoras de insumos agropecuarios, mineras, petroleras, verdaderos enclaves del imperialismo, nos pintan de “occidente” y nos guardan en sus bolsillos. Creen que tienen la vaca atada. De ahí se desprende que existan en nuestro país movimientos por la Segunda y Definitiva Independencia, es decir, argentinos que quieren cortar la soga.
Dicho esto, hacemos votos porque en Damasco, la ciudad más antigua del planeta, se encienda no una hoguera infernal sino una luz de paz.
La genuflexión como estrategia
A través de las revelaciones de Edward Snowden sabemos que el estadounidense Barack Obama espía a la brasileña Dilma Ruseff y al mexicano Enrique Peña Nieto, entre otros, hasta cuando van al baño.
Los espía en todos los órdenes, se mete en sus computadoras. Y eso que son “aliados”.
Obama se encontró con ellos en Rusia y no pidió disculpas siquiera. Dijo que iban a revisar lo que hacían, nada más, y habló de “investigar”.
Lo que quiere Obama es apresar a Snowden y meterlo de por vida en la cárcel o aplicarle la pena de muerte. Nadie debe revelar lo que hace a escondidas el imperio.
Peña Nieto ya había dado indicios de que el espionaje no le importaba, que el tema Snowden era un asunto interno de los Estados Unidos y los mexicanos tenían sus propios problemas… Y no demoró cinco segundos en ratificar la “hermandad” mexicano estadounidense.
Para justificarse dijo que Obama tiene en claro que esto no debe empañar ni obstaculizar la relación…
Si no fuera por la gravedad de esta conducta ante el imperio, hay que decir que las declaraciones del mexicano dan vergüenza ajena, o provocan hilaridad. Eso se llamaba, en otros tiempos, genuflexión a la enésima.
Dilma, en cambio, con un poquito de dignidad, atendió a Obama y dijo que esperan las explicaciones para ver si cancela o no una visita a la Casa Blanca para octubre.
“Mi viaje a Washington depende de las condiciones políticas que genere el presidente Obama”, manifestó. Seguramente pasará el enojo, pero quedó en claro para Obama que a Peña Nieto lo tiene al pie, y con Brasil en cambio hay que conversar un ratito.
Mientras tanto, Estados Unidos tiene presos a cuatro de los cinco ciudadanos cubanos que hace quince años se atrevieron a conocer cómo se preparaban actos violentos contra Cuba en Miami, se infiltraron en organizaciones anticastristas.
En setiembre se cumplirán 15 años del atropello.
René González Sechwerert fue liberado en mayo pasado y recibido con honores en su país. Antonio Guerrero Rodríguez, Fernando González Llort, Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar son los cuatro cubanos que permanecen encarcelados en los Estados Unidos, acusados por espionaje aunque en algunos casos les adjudican cargos mayores.
En Cuba, como es lógico, se los considera héroes de la revolución.
Dice el editorialista cubano de Granma Lázaro Barredo Medina: “mientras el Jefe del FBI (Buró Federal de Investigaciones de EEUU) en Miami empleaba sus recursos para detener y armar un expediente contra cinco personas (cubanos) que trataban de evitar actos de terrorismo que dañaban tanto a su pueblo como a ciudadanos norteamericanos, en esos mismos instantes andaban libres, sostenían sus contactos y se entrenaban en el sur de la Florida, 12 de las 19 personas que tres años después se presume llevaron a cabo los actos terroristas contra las Torres Gemelas en Nueva York y el Pentágono en Washington. El FBI en Miami jamás obtuvo una sola pista sobre estos terroristas... Estaban demasiado ocupados en el tema cuba”.
(A propósito, este domingo se presentará en Telesur un documental sobre el probable origen del atentado a las Torres gemelas).
Hace pocas horas una organización de periodistas cubanos pidió también por la liberación de los cuatro.
Es decir, mientras algunos presidentes juegan a amigos de Obama, Obama mantiene la persecución y lo que es peor, el cerrojo sobre Cuba con un espantoso bloqueo de más de medio siglo (uno de los atropellos imperialistas más violentos que sufre Nuestra América junto con la amenazante base militar de Malvinas); al tiempo que erosiona a cada uno de los países como Libia y Siria que mostraron simpatías con el incipiente proceso sudamericano de ruptura con EEUU, encabezado por Hugo Chávez y Evo Morales.
Publicado en el diario UNO de Entre Ríos y reproducido por Río Bravo el 8 de octubre de 2013.





