“Hay subsidios del propio Estado para estas cooperativas”
El secretario general de la seccional local de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores, Mario López, afirmó que están “convencidos de que el fraude laboral afecta fundamentalmente al trabajador, que se queda sin seguro social ni jubilación”. Respecto al sector que representa, destacó que han encontrado “trabajadores por cooperativas en granjas de pollo, que los obligan a hacer facturas tipo C, que la patronal vende para que otras empresas achiquen ganancias”. Desde hace un tiempo, han trabajado “en conjunto con otros gremios, y lamentablemente, se ha hecho una sola gran inspección con la Uocra, Comercio, Gastronómicos y Uatre, que después nos quedamos sin el apoyo que deberíamos haber tenido”. Una de las explicaciones para esta falta de apoyo tiene que ver con que “hay hasta subsidios del propio estado para estas cooperativas”.
“Le vendía recibos de esa cooperativa que no existe más”
Hace tres años, después de mucha pelea, lograron “que dieran de baja a la Cooperativa Colonia Barraquero (N de la R: actualmente, La Lomita Ltda., ver Las cooperativas uruguayenses y el fraude a la ley laboral), que estaba inscripta en San Rafael Mendoza, de criadores de ovejas, que la usaban para todo”. Sin embargo, fue grande su sorpresa cuando “en noviembre encontré tres trabajadores de Villa Elisa, contratados por un ingenuo productor a los que un estudio contable le vendía recibos de esa cooperativa que no existe más. Afortunadamente, este hombre con buen criterio los inscribió”. A su vez, resaltó que este método se utilizaba “en las cuadrillas de pollo, en las granjas, y también en la temporada de trilla. Afortunadamente, la DPT local siempre ha colaborado con Uatre”.
“Algunas cooperativas sociales deben ser investigadas”
En relación a la utilización del cooperativismo para el fraude laboral, “creemos que es un método aberrante”, opinó. Y reclamó que “algunas cooperativas sociales deben ser investigadas también, porque cometen un fraude laboral que no podemos permitir. Acá está a la vista. Se metieron con el Sindicato de Municipales, le roban trabajadores a la construcción. Intentaron meterse con nosotros en la temporada del arándano, pero los productores salieron tan perjudicados que desistieron”. En aquella oportunidad, “les hicimos una inspección con la Afip y el Renatre, y terminaron pagando multas de sesenta mil pesos”. En su momento, “sirvió para paliar una situación social, pero hoy es un gran negocio. Eso los dirigentes gremiales lo tenemos que empezar a decir”, resaltó López.
“Vinieron en colectivo a hacer inspecciones en el campo”
Respecto a los controles, el dirigente de Uatre explicó que “el Gobierno es el principal responsable del control. Porque nos castigan a nosotros por el trabajo esclavo, pero no tenemos poder de policía. Los muchachos de la Dirección Provincial de Trabajo tienen toda la buena voluntad, pero no tienen Internet, no tienen computadoras, no tienen vehículos, no tienen presupuesto”. Como anécdota ilustrativa, contó que “el año pasado vinieron en colectivo a hacer inspecciones en el campo. Eso se puede hacer en la ciudad, pero en el campo es una burla. No tienen presupuesto, y la Afip viene a recaudar, no le importa un comino el trabajador”, finalizó.
“Cuesta hacer entrar en razón al sector patronal”
Desde el sector oficial, Daniel Tedesco, delegado local de la Dirección Provincial de Trabajo, también se refirió al tema. “Nosotros venimos trabajando bastante duro respecto al fraude laboral. Después de las inspecciones hacemos todo lo posible para que se regularice la situación del trabajador, y sino se hace, lo remitimos a Paraná, donde se dispone el pago de multas y las actuaciones correspondientes”, explicó. En ese sentido, reconoció que “cuesta hacer entrar en razón al sector patronal, y al trabajador. Hay una cultura muy fuerte de trabajo en negro, y muchos empleados por temor a perder el trabajo no realizan la denuncia”.
“Se creen que la cooperativa los habilita para cualquier cosa”
Respecto al fraude laboral por el método cooperativo, Tedesco explicó que “no estamos en contra del cooperativismo, pero sí de las prácticas que van en contra del espíritu cooperativista”. En relación a los controles, destacó que “hemos hecho un trabajo con el Sindicato de Empleados de Comercio, con Uatre, Uocra, y encontramos mucha gente en esa situación”. El problema está en que “se usa mal la figura, y se creen que la cooperativa los habilita para hacer cualquier cosa. No pueden hacer de agente de colocación”, afirmó. Finalmente, el funcionario de la DPT dejó en claro que “estamos detrás de eso, y tenemos un número importante de multas en ese sentido”.
“En el Estado seguimos teniendo trabajadores en negro”
Oscar Muntes, secretario general de ATE Uruguay, explicó que “el tema de las cooperativas no nos toca directamente, pero nos afecta. Los trabajadores venimos perdiendo derechos, y se ha utilizado esta figura para tener a los compañeros disciplinados”. Esto se evidencia, según Muntes porque “nosotros en el Estado seguimos teniendo trabajadores en negro, que si bien no son parte de cooperativas, están en negro”. Como ejemplo paradójico, destacó que “en la propia dirección de trabajo tenemos compañeros en negro. Inspectores de la DPT que son monotributistas, cumplen función de policía para detectar trabajo en negro, para detectar irregularidades, cuando ellos mismos están en una situación irregular. Son las contradicciones del propio estado”, remarcó.
“Somos trabajadores que no estamos totalmente legalizados”
Para el dirigente de los estatales, uno de los problemas es que “tenemos muchos sectores disciplinados. En la administración pública, prácticamente, el cien por ciento de los trabajadores tenemos cifras en negro”. Evidentemente, es parte de la precariedad laboral “esto de tener tantos códigos que están en negro. Somos trabajadores que no estamos totalmente legalizados. Si es el mismo Estado el que genera eso, el que mantiene eso, qué se puede esperar”. Llevando el problema a un nivel mayor, Muntes explicó que “con esto que estalló de los tercerizados, ahora nos enteramos de que trabajadores en una misma tarea cobran distintas remuneraciones”.
“A nosotros no nos sorprende”
Continuando con la relación de este problema con la política nacional, el dirigente de los estatales entiende que esto no se corresponde “con un Gobierno totalmente ‘progresista’ como este, en el que resulta que ahora muchos se enteraron por el asesinato de Mariano Ferreyra de que el gremialismo corrupto tiene connivencia con el poder político, con el poder económico, y que han sido los que han entregado siempre a los trabajadores”. En relación a las alianzas de este Gobierno con determinados sectores sindicales, Muntes resaltó que esos mismos dirigentes “fueron parte de la década infame y siguen siendo parte de esta entrega. A nosotros no nos sorprende. Bienvenido sea, que todos se enteren que han vivido para enriquecerse, y que sirva para sacarse el temor, y para formar organizaciones sin fines de lucro que luchen por las necesidades de todos”, finalizó.
Publicado en Río Bravo, el 11 de marzo de 2011.

