Falta y Resto se presentó anoche en el Teatro 3 de febrero de Paraná. Con novedades en la formación y la misma energía de siempre, nuestros hermanos uruguayos volvieron a contagiarnos con sus versos de romance y lucha.
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Rioplatenses, hay algo que nos une en el dolor de un tango que no puedo olvidar.
Los dos pueblos exigen saber qué ha sucedido con sus hijos queridos que faltan encontrar.
Los amigos que no han vuelto no se olvidan fácilmente. ¿Dónde están? ¿Cuál fue su suerte? ¿Por qué razón?
Hasta el día en que se sepa seguiremos reclamando, argentinos y uruguayos, con un mismo corazón.”
Falta y Resto.
Los años no hacen más que mejorarlaFalta y Resto es un murgón de más de 30 años y con una vastísima obra en su haber. Sin embargo, el espectáculo de anoche confirmó no solamente que la vitalidad y polenta arriba del tablado se mantienen intactas, sino también que la calidad de su música mejora año a año y no hay techo que detenga su crecimiento.
El cuplé presentado, “La comedia del barrio”, tiene varios elementos repetidos de los últimos años. Algunas canciones ya las disfrutamos en el mismo teatro en septiembre de 2009 y en la Fiesta del Mate de 2010, el formato no se ha modificado mucho y se reiteran un par de sketches. No obstante, el show colmó y superó las expectativas, como habitualmente lo logra.
La introducción con “Rasca la cáscara” saludó al público llevándolo a un nivel de emoción que rozó la lágrima, con las vibraciones más fuertes y nobles del género murguero. Luego el espectáculo continuó a lo largo de casi dos horas con la alegría, acidez y arenga características del grupo. Sin tocar lo coyuntural, el humor político apuntó a los Estados Unidos; un cuplé ecologista; una admirable metáfora de la dura vida del laburante comparada con la situación del arquero ante un penal; varias canciones de nostalgia y homenaje al barrio y el carnaval y los clásicos versos de reivindicación al pueblo rioplatense y su liberación, apuntando con ahínco al despertar latinoamericano. Sorpresiva y efectiva fue la introducción del hip-hop al repertorio. Aunque faltó “Brindis por Pierrot”, hacia el final “Adiós juventud” y “Colombina” satisficieron las ansias de tradición de los paranaenses; y el cierre con “se va, se va la Falta, aunque nunca pueda decir adiós” llevó al público y los murgueros, fundidos en multitud, al hall del Teatro para compartir un rato de carnaval que no vino nada mal para calentar el cuerpo en estos días de bufanda y bolsa de agua caliente.
Mencionar primero las voces o la percusión es sólo una cuestión de orden, pues los dos componentes de Falta y Resto están cabeza a cabeza en excelencia. El cuerpo vocal está compuesto por 11 uruguayos maestros en el arte de hacer erizar los pelitos de la nuca. Sólo dos de ellos, Raúl Castro y Orlando “Mono” Da Acosta, son carnavaleros de varias generaciones; el resto son jóvenes con algunos años más o menos dentro de la murga. Los arreglos corales sostienen melodías que mantienen la atención y emoción del espectador despiertas de principio a fin: vaivenes, giros, silencios, rapidez y desaceleración, atropellos, cachetadas y caricias cantadas. Voces fabulosas para melodías inexplicables.
El trío de percusión, ostentando sencillos pero bien calibrados bombo, redoblante y platillos, suena tan (o más) ajustado como sus pares en una orquesta estable. Sus ritmos son imposibles de seguir, atravesados por explosiones de platillos y soberbios contratiempos, empero brindan una base más que precisa para las canciones del conjunto. No son ritmos muy pegadizos, para no quitarle atención a las voces; pero el juego con la gente comienza cuando termina el espectáculo y los tres movedizos percusionistas se instalan en medio del público a improvisar una muy bien ensayada catarata de candombe.
MalenaLa novedad de este año tiene cara de mujer. Anoche Paraná conoció a Malena D’Alessio, una morochaza que, linda y agresiva, llegó como invitada a la Falta para aportar estilo y denuncias propias y no tan propias del género femenino. Oriunda de la banda argentina Actitud María Marta, Malena rapea. Excelentemente. La velocidad con la que canta no es nada habitual en los ritmos rioplatenses, y al público pareció costarle acostumbrarse a la sorpresa que implicó su irrupción en el escenario. En cuatro ocasiones recorrió la chica el tablado, yendo y viniendo como un huracán y disparando a mansalva decenas de estrofas cargadas de ironía, rimas, metáforas y fuerza. Violencia de género, independencia femenina, unidad latinoamericana y homenajes a los desaparecidos durante dictadura; todos temas sensibles que fueron transformando en la gente los aplausos cautelosos en fuertes ovaciones plenas de conmoción.
“Buenos Aires esquina Montevideo”La epopeya rioplatense ha estado siempre presente en la lírica de la Falta. Sentimiento ineludible a la hora de hacer hablar al corazón, la tradición de los pueblos que conviven a orillas del río más ancho del mundo es levantada permanentemente en letras de géneros como tango, milonga, folklore y murga (¿por qué será que el rock le canta tanto a la droga y tan poco a la hermandad de estos pueblos?). Ríos de tinta y miles de madrugadas en bares dedicados a fortalecer un lazo que, aunque ciertos esquemas geográfico-políticos han separado, nació y vivirá eternamente unido en la lucha por la liberación. La murga, influida nodal e intrínsecamente por el tango, ha buscado desde siempre expresar y entender ese concepto tan profundo y hermoso de “lo” rioplatense. Éste se remonta mucho más lejos de lo que permite esta nota desarrollar, pero la voz que habla la murga es la voz del pueblo, de la clase obrera, de los pueblos originarios, que son los dueños legítimos de ese concepto y protagonistas de la lucha por su recuperación, quitando los estorbos culturales introducidos por los países imperialistas para borrar identidades y dividir para dominar.
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Que nuestras lágrimas rieguen flores de esperanza” canta Falta y Resto. Dolor pero esperanza. Y la mandíbula se afloja, los ojos quedan fijos en esas caras pintadas y la cabeza se aleja por unos segundos del teatro y piensa en un futuro rioplatense libre. No es romanticismo, no es fantasía, es la esencia de la tradición murguera. Es despertar en el pueblo sus impulsos reprimidos, despabilar conciencias, regalar energía y alegría, desparramar melodías y redobles y construir el camino a la liberación enfrentando a los poderosos. Siempre en contra de los poderosos. Enfrentar a los gobiernos y pararse del lado de los pobres. Es lo que deben hacer las murgas, así como el resto de los artistas, los intelectuales y los periodistas. No por definición, pero sí por principios. Algunos ignoran y desechan estos principios: para ejemplos están Agarrate Catalina en Uruguay y la Mancha de Rolando en Argentina, amigos de sus respectivos gobiernos…
La murga es barrio, es pueblo, es más que Uruguay o Argentina. Es Río de la Plata, como el tango. Es uno de nuestros baluartes culturales en el mundo. Y la Falta es fiel reflejo, es la más legendaria, es vanguardia, es brillante y potente. Anoche lo demostró una vez más. Y ya va a volver. A cada rato vuelve, todos los años. Esperemos la próxima visita y cuando llegue… brindemos.
Publicado por
Río Bravo el 20 de agosto de 2011.