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Viernes, 08 Abril 2011 16:45

Una lección para el gobierno

Escrito por Ignacio González Lowy

Graciela Bar y el oficialismo en educación debieron recular ante la lucha de los docentes y las comunidades educativas en las calles de Paraná. El doble discurso, al menos esta vez, knockout.

Tan sólo cinco días después de tomada la Resolución Nº937, impulsada por la presidenta del CGE, Graciela Bar, la dirección política de la educación en la provincia puso marcha atrás. La medida imponía la baja de categoría a 89 escuelas de la provincia (anexo 2 de la resolución), lo que en los hechos implicaba la pérdida de cargos docentes, el cierre de aulas y la desinversión en dichas escuelas como toda respuesta a las supuestas caídas en la matrícula de las mismas (ver El doble discurso no alcanza para embellecer el ajuste). La caída de este punto (se mantiene la suba de categoría de otras 55 escuelas), que según el secretario general de AGMER, César Baudino, era “exclusora, sin diagnóstico socioeducativo y con criterios economicistas”, es un triunfo de los docentes y de los padres de sus alumnos, y alienta a aprender y tomar nota del camino elegido para enfrentarla.

La lección

El “recule” no fue, como reza la resolución correctiva (“Visto la solicitud efectuada por un grupo de Directivos…”), sino por la rápida y contundente reacción de los docentes y de las comunidades educativas, fundamentalmente del Departamento Paraná y también de otros (como Villaguay). Convocando a los padres de sus alumnos y a los mismos chicos a escuchar, hacerse oír y discutir la problemática, la jornada del martes arrancó con protestas en distintos puntos de la ciudad capital de la provincia, con batucadas, volanteadas y cortes de calle. En todos los casos, la presencia de padres apoyando a y luchando junto con los maestros fue gravitante en el efecto que tuvo la protesta. Asimismo, los directivos de numerosas escuelas (de las afectadas directamente y de otras) acompañaron la movida, incluyendo la retención de tareas con movilización que esta mañana se expresó de manera contundente en Paraná, poblando el centro cívico y culminando con un acto frente al CGE. Allí estaban las escuelas de la Floresta, la Mitre, la 25 de Mayo, la Obispo Gelabert, la “de la Base” y tantas otras, con alumnos y padres, hasta abuelos con sus nietos, fundiéndose en las canciones, los abrazos y los aplausos del par de miles de entrerrianos que hoy salieron a caminar juntos exigiendo mayor inversión real en educación. Desde las veredas, muchos vecinos de la ciudad aplaudieron el paso de la columna. 

Los docentes consiguieron, en la calle y junto a la comunidad educativa, frenar (suspender) la normativa ajustadora, pero a la vez saben que ésta es sólo una muestra de un proyecto que, de fondo (aunque no en el discurso), apunta a más recorte, más “ahorro” en educación y menos inclusión. Por algo, de hecho, funcionarios como Graciela Bar también lo fueron en las hoy demonizadas gestiones de “los ‘90s”. Así lo expresaron en sus discursos padres, directivos, docentes y dirigentes de AGMER como César Baudino, Susana Cogno y Roque Santana.

A cuatro años y pocos días del asesinato político del maestro neuquino, los docentes entrerrianos afirmaron con fuerza que en las calles por las que marcharon también caminaba Carlos Fuentealba. El volante que repartían gritaba: “Basta de ajuste a la escuela pública; Basta de empobrecer nuestras escuelas y avanzar sobre sectores populares; No al doble discurso de este gobierno: La educación es un derecho social, no un bien de mercado.” Uno puede asegurar, sin temor a confundirse, que en cada una de esas voces, de esas gargantas y de esos volantes, hoy también habla, canta y escribe Carlos Fuentealba.

Publicado por Río Bravo el 08 de abril de 2011.

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