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Sábado, 16 Octubre 2010 21:42

Los asambleístas de Gualeguaychú y el vidrio roto del CGE

Escrito por Ignacio González Lowy
Por Ignacio González Lowy – El gobierno demuestra su verdadera cara cuando, en vez de buscar soluciones a necesidades populares genuinas, se especializa en el arte de perseguir, apretar, patotear e incriminar a los que luchan por sus derechos.

Las coincidencias son llamativas: cuando Río Bravo aún era una revista de papel, titulamos un editorial, allá por 2004, “vidrios rotos”. Lo hicimos cuando Luis D’Elía, junto a militantes de la FTV, tomaron la Comisaría 24 de la Policía Federal en el barrio porteño de La Boca. En aquella ocasión, diferentes medios nacionales de “comunicación” se preocuparon más por los vidrios que se habían roto en la comisaría que por la denuncia que hacían los ocupantes: el Oso Cisneros, un militante del barrio, había sido asesinado, y los criminales parecían haber contado, durante mucho tiempo, con la complicidad o por lo menos con la “mirada para otro lado” de la policía.

 

El vidrio del CGE

 

Hoy, seis años después, la movilización de AGMER del viernes 15, en una nueva jornada de lucha, fue masiva y contundente. Los docentes reclamaron por sus devaluados salarios (largamente por debajo de la canasta familiar real) y por lo que la propia ley del presupuesto 2010 marca que el Estado debe hacer con los fondos no previstos que ingresen a sus arcas; pero también hicieron oír las necesidades que existen en el presupuesto educativo en materia de infraestructura escolar y de comedores escolares, sólo por ejemplo. Las escuelas marcharon con carteles denunciando las falencias en sus edificios y también hicieron un parate frente al Juzgado Federal, adonde habían sido convocados a declarar los nueve asambleístas de Gualeguaychú procesados por promoción y orden del Gobierno Nacional.

 

Una vez en el Consejo General de Educación, los docentes se encontraron con una inusual (al menos desde que Montiel dejó la gobernación en Entre Ríos) custodia policial en el edificio. El secretario general del gremio (AGMER), César Baudino, ingresó para exigir explicaciones y dejar un petitorio. Una vez adentro, la policía procedió a ¿secuestrarlo? (no lo dejaban salir) e impidió la entrada de otros manifestantes. Obviamente, esto generó algunos empujones y cierta confusión, que terminaron con el ingreso de los docentes al CGE y un vidrio roto en la puerta principal.

Llamativamente, ni el pedido de presupuesto educativo, ni los reclamos salariales, ni los recursos vergonzosos que el Estado destina a los comedores escolares, fueron luego motivo de análisis por parte de los funcionarios del gobierno de Urribarri. No, el vidrio roto del CGE acaparó todas las miradas (incluyendo la de algunos medios que corrieron presurosos a fotografiar a quien supuestamente lo rompió, no vaya a ser que no podamos denunciar semejante atentado…). La presidenta del CGE, Graciela Bar, por su parte, aclaró que harán todo lo que haya que hacer para “preservar los bienes del Estado”, como si las escuelas que se caen a pedazos y que reciben montos en broma para garantizar mínimamente su limpieza, fueran propiedad de Telecom.

 

Gualeguaychú, causa nacional

 

Es demasiado fácil y obvio hacer la comparación entre el discurso de Néstor Kirchner, cuando como presidente aseguró que la lucha contra la pastera (ex) Botnia era una causa nacional; y los hechos. Ayer mismo, diez asambleístas referentes de esa lucha tuvieron que venirse hasta Paraná para declarar por la causa (¿también nacional?) que les inició el gobierno de CFK por participar el corte de la ruta internacional Nº 136 que fue justamente, durante años, el emblema de esa lucha-causa-nacional.

 

Lo que a veces a algunos periodistas e intelectuales les cuesta más es establecer los hilos de coincidencias entre el modo en que el gobierno nacional reacciona frente a numerosas y diversas protestas que recorren a lo largo y a lo ancho el país. La insistencia es llamativa y la respuesta casi siempre viene en el mismo sentido: desoír las necesidades que esas luchas expresan pero apresurarse a radicar denuncias, iniciar sumarios, amenazar con quites de personerías gremiales, y hasta desplegar la policía y reprimir, sobre todo cuando las peleas se dan bien lejos de las cámaras de televisión de los medios nacionales (Chaco, Jujuy, Andalgalá…).

 

Doble discurso

 

Será por eso que una gran y heterogénea cantidad de organizaciones se convocaron ayer, viernes, frente al Juzgado Federal en Paraná, para exigir “de la Cámara de Apelaciones de Paraná el rechazo al recurso interpuesto por la Fiscal Neyra y el cese de la persecución estatal sobre los asambleístas, así como también el cese de la criminalización de la protesta social y el desprocesamiento de los más de 4.000 luchadores encausados.”

 

Asimismo, los firmantes del comunicado (entre otros: AGMER, CTA Paraná y Concepción del Uruguay, la Corriente Clasista y Combativa, agrupaciones y centros de estudiantes universitarios, LIBERPUELBO, representantes de la Federación Agraria Argentina - Entre Ríos- y de Chacareros Federados de Entre Ríos, delegados de ATE del Hospital San Martín, el Movimiento Independiente de Jubilados y Pensionados, el Foro Artiguista Entrerriano, el Nuevo Espacio, Proyecto Sur y su juventud, el Partido Comunista Revolucionario, y numerosas organizaciones y asambleas ambientalistas), denunciaron “lo que significa un flagrante doble discurso de la presidente Cristina Kichner y el ex presidente Néstor Kichner, que llamaron a esa lucha ‘Causa Nacional’ en otro momento y hoy se han constituido como parte querellante en la causa, donde han pedido la citación a indagatoria de diez asambleístas.”

 

El comunicado, además, sostiene que “mientras esto sucede con los asambleístas,  los directivos de la empresa no han sido convocados por la causa 56.204 abierta por contaminación en violación a la ley 24.051. Esto desnuda, desde la inequidad de los hechos, las prácticas concretas de un Gobierno que detrás de un discurso progresista mantiene procesados a miles de luchadores populares mostrando su verdadera esencia,  contradiciendo en las acciones lo que dice en discursos y castigando a los que se animan a levantarse en defensa de los derechos de la comunidad, frente a los poderosos que se burlan de las leyes y acuerdos firmado por la argentina con otros países.”

 

Coincidencias

 

Será por eso, entonces, que los docentes que marcharon ayer también se detuvieron, antes de llegar al CGE, frente al Juzgado Federal. Porque saben, porque la práctica nos lo enseña a diario, que el gobierno que manda a declarar a los asambleístas es el mismo que los esperaba con la policía pronta para impedir su reclamo. Porque saben, en fin, que la pelea es la misma: la vida, así como la salud y la educación, deberían estar primero, antes que todo lo demás. Aunque en el camino por conseguir que estos derechos sean realidad, como aquella vez hace años en La Boca, algún vidrio pueda llegar a romperse…

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