Cuando era muy niña mi mamá solía contarme historias de “superhéroes locales”; así le gustaba referirse a San Martín, Belgrano, Moreno, Castelli, entre otros. Una de mis historias preferidas era aquella que concluía con la frase que utilizó el Presidente de la Primera Junta de Gobierno –Cornelio Saavedra- para anunciar que el cuerpo de su declarado opositor, Mariano Moreno, se hallaba sepultado en la inmensidad del mar: “Hacía falta tanta agua para apagar tanto fuego”.