El comienzo de año fue todo un indicio de lo que “se venía”, con el agrupamiento en multisectoriales para defender dos causas muy caras al sentir de los entrerrianos y vinculadas fuertemente con nuestros derechos más elementales. Por un lado, la lucha contra la ley 10.092, que planteaba en los hechos el permiso para la privatización y el descontrol en miles de hectáreas fiscales de la provincia. Se triunfó junto a las múltiples y diversas organizaciones que confluyeron en aquella lucha, cuando el gobierno debió volver atrás con la ley, dos días después de aprobarla.
Asimismo, desde principios de enero, se viene dando batalla contra la modificación de la Ley 8732, de Jubilaciones y Pensiones de la provincia. Los trabajadores entrerrianos Volvieron a trabajar la Multisectorial en defensa del sistema previsional entrerriano y su Caja de Jubilaciones y Pensiones. Un amplio arco de gremios, organizaciones político sindicales, se organizó contra el avance del gobierno sobre el 82% móvil de los jubilados (ER es una de las pocas provincias que lo tiene) y el aumento de los años de aportes obligatorios. Hasta ahora, pese a la traición de las conducciones de ATE y AGMER provincial, que tildaron de “alarmistas” a quienes denunciaban la intentona oficial, se logró suspender tal decisión. De todos modos, hay que estar alertas: el gobierno cuenta con mayoría absoluta en ambas cámaras legislativas, sólo la lucha en la calle y en unidad frenará sus zarpazos contra nuestro sistema previsional.
Finalmente, AGMER Paraná también fue puntal, junto a la CTA Paraná y la CCC, además de muchos otros gremios, fuerzas y partidos políticos, del Encuentro por los Derechos Humanos de Ayer y de Hoy que, el pasado 24 de marzo, rompió con el seguidismo K de los actos promovidos por algunos organismos de DDHH hoy alineados con el gobierno, y mostró que se puede, con independencia, levantar las banderas de los 30.000 compañeros y denunciar la represión y la judicialización de la lucha en la actualidad.
En lucha
Desde comienzos de año los docentes de Paraná, conducidos por la agrupación Rojo y Negro 1º de Mayo, vienen movilizándose, pese a la decisión de la conducción de AGMER provincial de darle una “tregua” al gobierno provincial, justo cuando el aumento otorgado es el peor de los últimos tres años (14% en marzo y 5% más en julio). Ahora, con el pago desdoblado del salario de marzo (que se abonó en “dos cuotas”), nueva y contundente expresión de una crisis en las finanzas públicas que el gobierno de Urribarri ya no puede ocultar, la pelea aumentó en su contundencia y masividad.
Ya el miércoles 4 de abril, a 5 años del asesinato del maestro neuquino Carlos Fuentealba, los docentes de Paraná se habían movilizado de a miles y dos veces en el día (por la mañana, masivamente, y por la noche en una emotiva marcha de antorchas con las escuelas nocturnas). Ahora, el martes 17 se realizó una nueva movilización, multitudinaria, sin el aval provincial, a la que se sumaron padres y alumnos de diversas escuelas con problemas edilicios y de condiciones de trabajo específicos. Todas las escuelas que movilizaron de esta forma, consiguieron algún compromiso o abrir instancias de diálogo hasta entonces inexistentes. Asimismo, se consiguió que el cronograma de pago, previsto para después del 20, no pasara del 16, fecha igualmente vergonzosa para el cobro del salario por un mes ya trabajado. La campaña mediática, sucia y desleal, del gobierno y las agrupaciones que le son serviles muestran que los trabajadores movilizados les resultan una gran molestia.
Urge un plan de lucha provincial
Hoy, los departamentos conducidos por la Rojo y Negro reclaman a AGMER central un nuevo congreso provincial de la entidad. Ante este nuevo escenario de ajuste recrudecido, es imprescindible volver a discutir y, sobre todo, que las escuelas de toda la provincia puedan expresarse. Desde ya, no se puede depositar ninguna esperanza en que las conducciones oficialistas de AGMER central, como la de ATE (cuya conducción sale cual carnero a desmarcarse y denunciar a los trabajadores estatales cada vez que, por ejemplo en los hospitales de Paraná, adoptan una medida de pelea), vayan a alentar ningún plan de lucha.
La Seccional Paraná de AGMER con su conducción Rojo y Negro es un bastión y un faro en esta lucha. El cepo que a nivel provincial las dirigencias sindicales oficialistas imponen, empieza cada vez más a crujir y tambalear.
Publicado por Río Bravo el 22 de abril de 2012

