Imprimir esta página

ESTAFAS VIRTUALES 955x100

Lunes, 16 Noviembre 2015 14:38

La Patria es el otro: La Patria es Dante

Escrito por Paola Robles Duarte

 De amores e intolerancias. De pobrezas argumentativas y desencantos. De Dante, sus ojos negros, sus figuritas y su amor por Boca...

 

Ayer por la tarde salimos a caminar con amigos por la Costanera de Gualeguaychú. Anduvimos por ahí con el mate, compartiendo un helado con los niños, Cuando llegamos a Plaza Colón escuchamos música, de esa música linda que hace Juan Pablo Perez y otra gente que estaba musiqueando allí; entonces nos acercamos. Sobre los músicos colgaba un cartel que rezaba: "Amor sí, Macri no". Entonces caí en la cuenta de que el festival era la convocatoria local para "Defender el Proyecto" que replicaba la iniciativa que se llevó a cabo en otros puntos del país. Colgada como de costumbre, pensé que esa juntada era el día anterior, pero de todas maneras decidimos quedarnos un rato porque si bien ninguno del grupo eramos simpatizantes de Macri o Scioli se trataba de música; leeme bien: música bonita en una noche inmejorable para compartir con hijos y amigos.

En la explanada de Plaza Colón unas señoras suministraban hojas blancas y fibrones para quienes quisieran dejar ahí su impronta en un cartel, siempre y cuando tuviera que ver con la consigna del festejo, pudiera hacerlo. Los carteles hablaban de varias cosas, entre ellas reproducían la frase que titula esta crónica: La Patria es el otro, la frase que dijo una vez Cristina Fernández y que se ha convertido en oración de culto para muchos kirchneristas.

Los gurises pidieron hojas y cada uno quiso escribir cosas diferentes. Traté de disuadir a Anita sin querer caer en la censura, pero la verdad es que no quería decirle palabras que la agraviaran, que sintiera que no confiaba en su criterio o que ella no era capaz de entender de que se trataba la movida ahí. Quería decirle: "No escribas, no estoy de acuerdo con que escribas sobre algo que no comprendés realmente porque es complejo, porque ese cartel es groseramente reduccionista, porque Macri no resume el concepto amor, pero CLARAMENTE Scioli tampoco". Porque la policía de Scioli y Macri matan todos los días pibes de la edad de tus hermanos con el gatillo fácil, y con la falta de presupuesto y políticas públicas para combatir el narcotráfico que va creciendo como un poder dentro del estado, porque ninguno de los dos consideran a la violencia de género como un problema público sino como un tema que corresponde al ámbito privado mientras se muere una mujer cada 28 horas en Argentina, porque equidad no es lo mismo que igualdad de oportunidades para el acceso a la educación, porque el cuidado del ambiente les importa a los dos tres carajos cuando quieren instalar más pasteras en la región, cuando le permiten a la Barrick Gold envenenar comunidades enteras con el derrame de cianuro en los cauces de agua. Quería decirle que ésta era la interna menemista, entre otras cosas. Pero me parecía muy extenso explicarle todo esto. Sólo atiné a decirle que para sentir que votamos comprometidos no teníamos que votar por alguno de estos dos y nada más, sino que teníamos que comprometernos desde la calle, controlando, denunciando, participando, sobre todo participando.

Y me quedé muda. Porque las simplificaciones me parecen siempre una porquería, un tipo de corset que no nos deja ser libres para elegir posta, para creer en algo que no es "el mal menor" sino lo que verdaderamente sentimos en los huesos. Entonces con un gesto le di el okey para escribiera lo que quisiera. Ana escribió: "La Patria es livre". Así, cortito, con v corta y con niños tomados de la mano alrededor de su escrito. Manu me pidió que le escribiera en su hoja la palabra "Música" y después se echó de panza sobre la explanada a dibujar a los chicos que ejecutaban la percusión en la banda que tocaba. Pero Dante fue a fondo; Dante es todo o nada. No anda con eufemismos. Es un petiso de ojos negros, futbolero bello y encantador. Dante ama a Boca. "Boquita" es el club de sus amores, el albúm y las figuritas, tirar pelotas con los amigos y sobre todo ser de Boca y sufrir al borde de la silla junto a su papá y hermano en cada partido. Dante tiene seis años, leeme bien: seis años! Va a primer grado con Anita, está empezando a escribir y también quería dejar su cartel sobre la explanada de Plaza Colón. Dante sabe que Macri es de Boca. Y él ama a Boca, entonces rápidamente le cerró la ecuación para escribir: "Macri te amo". Se dibujó con manos de araña y agregó debajo de su cartel: "Seamos libres".

¿Dante ama a Macri? No no. ¿Sus papás lo indujeron a que bardeara el recital? Tampoco. Dante ama a Boca y punto. No sabe quien es Scioli, ni sabe nada de Macri, solo que es de Boca. Para Dante el amor es Boca. Entonces el gurisito escribe: Macri te amo.

Cabe hacer en este punto un paréntesis: Preocupémonos por los adultos que votan, leeme bien: votan así; no por un pibito de seis años que lo escribe en un cartel. Con Dante nos podemos reír de la ocurrencia y contarle que el amor es otra cosa, que el amor del que se hablaba en el cartel del escenario es otra cosa. Incluso podría decirle, no tiene nada que ver esto con el amor. Podríamos decirle que el hipotético caso de que tuviéramos funcionarios públicos que gobiernen para el pueblo que los vota no es un acto de amor, o si incluso ellos nos dicen que lo es, esto sería secundario. Porque se trata de una obligación ineludible que debería ser sancionada en el caso contrario.

Pero lo increíble de todo lo que ocurrió ayer fue lo lamentable. Cuando Dante se acercó a la señora que le proporcionó la hoja, en este caso para pedirle que pegue su cartel, ella con un sentido de la otredad que envidiaría un náufrago en una isla, le dijo: "Llevalo y pegalo en tu casa, porque Macri es un antipatria". Dante la quedó mirando con sus bellos ojos negro, levantó los hombros como diciendo "que me importa señora que usted sea tan obtusa" y subió a los juegos de la plaza, mientras Manu le dibujaba a su cartel los platillos del baterista.

La señora ni se molestó en explicarle a Dante por qué no quería, arbitrariamente, que él pegara su cartel. Le tiró un "antipatria" como si un nene de seis años pudiera hilvanar las ideas-palabras Amor-Macri-No-antipatria-llevate a tu casa el cartel que hiciste con todo el amor que le tenés a Boca. La señora no se enteró por qué Dante escribió lo que escribió. Dante no vota.

Dante seguramente no iba a entender (y mucho menos decirle que tenía razón sin entender) si ella se tomaba dos minutos en un recital para decirle algo que no lo dejara al gurisito con su papelito y sus ganas de decir algo. La señora no le enseñó a Dante que Macri no es amor. Le enseñó todo lo contrario. Le mostró que pensar distinto, aún en un lugar adverso para las ideas disimiles, está mal. Que no hay que desafiar lo dado como absoluto. Que no hay lugar para pensar distinto, para debatir, para no repetir frases. Le demostró que lo del amor es un verso si no nos demoramos cinco minutos en un niño de seis años y ojos negros con un cartel en la mano.

Cuando Dante se dio cuenta que lo único que le gustaba en ese lugar era la musiquita, se fue a las hamacas muy orondo, con Ana y Manu hasta que llegaron otros amigos. Y mientras juntaban frutos de Jacarandá yo no podía pensar en otra cosa que en las frases lindas y vacías de esos carteles. No podía dejar de pensar que si es cierto que "la Patria es el otro" no me caben dudas de que la Patria es Dante.

Publicado por Río Bravo el 16 de noviembre de 2015

845x117 Prueba