Rosario Eulogia Gómez, jujeña y madre de siete hijos, carga, además, con tres abortos clandestinos y una historia de dolores y de ausencias. Es trabajadora del Ingenio La Esperanza donde ingresa al alba y se retira cuando se pone el sol. Cobra por quincena, casi siempre con retraso. Luego realiza las tareas hogareñas y ayuda a sus pequeños –todos de piel cobriza– con los deberes escolares. También cursa el secundario nocturno. Quiere finalizar lo que debió abandonar en pos de ayudar a su familia, trabajando en la zafra desde muy pequeña.
Le gusta mucho preparar platos típicos y hacer alfarería. Los fines de semana colabora en el centro cooperativo del barrio, donde enseña en un taller de costura. Y los domingos por la noche cocina para un Hogar de Ancianos de su pueblo, Calilegua.
Aquí, recibe de manos de la senadora Negre de Alonso y de Adolfo Rodríguez Saá la máxima distinción que otorga el Senado de la Nación por “representar un ejemplo para las familias argentinas.” Bien ganado lo tiene la doña.
¡Fuerte el aplau... ¿ah, no? ¿Qué, me equivoqué de foto, decís? ¿Cómo, no es Rosario Eulogia la muchacha de la imagen? Pero esta jujeña sí se merece el premio… Pucha, qué lástima. Disculpen, me debo haber confundido.
Publicado por Río Bravo el 31 de octubre de 2014

