Mientras miles de docentes de Paraná y Paraná Campaña se preparan para movilizarse mañana junto a trabajadores del Hospital San Martín y de otros centros de salud, así como choferes de la UCRA, la CCC y otros gremios de la CTA Paraná, en el marco del Encuentro por los Derechos Humanos de Ayer y de Hoy; el discurso del jueves pasado en Paraná de la titular de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la Rep. Argentina (CTERA), parece ir a contramano. Pero no sólo de la marcha de mañana, que será por salario y condiciones laborales (en la provincia que paga los sueldos docentes más bajos del país), sino también de la historia de las luchas sindicales en Argentina.
El discurso
El seminario, realizado principalmente en la Facultad de Trabajo Social de la UNER, tuvo como temática principal: “Trabajo docente y pensamiento crítico. Políticas, prácticas, saberes y transformación social”. La intervención de Stella Maldonado, secretaria general de la CTERA, repasó principalmente los últimos años desde la óptica de la relación entre el gremio docente, el gobierno nacional (que en el caso de los docentes es la patronal, le guste o no llamarlo así a algunos sindicalistas) y otras corporaciones. Así, reivindicando prácticamente “en bolsa” las leyes y medidas educativas implementadas durante la última década, Maldonado pintó un panorama alentador en la recuperación de derechos para los trabajadores y para el sistema de educación pública en general. De hecho, en los hechos, Maldonado comentó cómo desde CTERA recorren el país explicando y buscando la aplicación efectiva de resoluciones del Consejo Federal de Educación, como la relativa al seguimiento de trayectorias escolares.
Todo esto, matizado siempre por el latiguillo a esta altura harto conocido por los docentes entrerrianos de que “no nos da la correlación de fuerzas” para ir por más, por “cambios más profundos” (Maldonado dixit), como por ejemplo por “otra organización de la escuela”. El “no nos da la correlación de fuerzas” es el mismo argumento con el que AGMER acaba de aceptar un burlón aumento del 3% en el depreciado salario de los maestros y profesores entrerrianos, entre tantas otras “aceptaciones” más.
Un cachetazo a la historia
La pregunta que se impone a esta altura es respecto de en qué punto el “no nos da la correlación de fuerzas” colisiona con la necesidad de los dirigentes sindicales de estar a la “altura de las circunstancias”.
¿Qué habría sido los derechos más básicos de los trabajadores argentinos, conseguidos con lucha y sangre de varias generaciones de obreros, si aquellos militantes socialistas y anarquistas de principios de siglo pasado hubiesen reculado ante la Liga Patriótica, la policía picanera y el ejército represor de los gobiernos “constitucionales” y de Uriburu, por miedo a que no de “la correlación de fuerzas”?
¿Qué serían de nuestros actuales derechos laborales si a los trabajadores organizados durante el primer peronismo les hubiese parecido que no daban las “correlaciones de fuerzas”, con la oligarquía apretando y presionando, para lograr las vacaciones pagas, la jubilación asegurada, el estatuto del peón de campo, el aguinaldo, los convenios colectivos de trabajo?
¿Qué habría sido del pueblo argentino bajo la dictadura de Onganía, que pretendía quedarse hasta el 2000, si a Agustín Tosco, René Salamanca y Atilio López les hubiese parecido que sin democracia, con represión y perseguidos, no daba la “correlación de fuerzas” como para que Córdoba se levante?
¿Qué habría sido de la resistencia durante la década del ‘90 si a los trabajadores desocupados, a la naciente CTA y al SEOM del Perro Santillán, les hubiese parecido que no daba la “correlación de fuerzas” para oponerse a la globalización neoliberal avasallante que impulsaban Menem en la Rosada y los gobernadores como Él en las provincias?
¿Seguiríamos cobrando en BOFES los docentes, estatales y policías entrerrianos, si no hubiese existido la Multisectorial que casi se lleva puesto a Montiel, pese a que con el caudillo en la Casa Gris parecía que no daban las “correlaciones de fuerzas”?
¿Cómo habría terminado el gobierno de De la Rúa, cuántos más habría asesinado, si no hubiese existido la Mesa Coordinadora de la CTA, las CGT y la CCC? Con Cavallo en el ministerio, el FMI apretando y el canalla de De la Rúa en el gobierno, ¿aún así dieron las “correlaciones de fuerzas” para echarlo por la azotea de la Rosada?
Posibilismo al extremo
¿Habrá escuchado Stella Maldonado alguna vez aquello de que las luchas obreras, estudiantiles y populares no deben ser por lo posible sino por hacer posible lo necesario? Seguramente que sí, pero para conservar la amistad con Cristina conviene olvidarlo.
¿Habrán pensado en las “correlaciones de fuerza” los docentes que gestaron la Marcha Blanca en la frágil democracia posdictadura, o los docentes fueguinos cuando tomaron la Casa de Gobierno hace tan sólo unos meses, hasta conseguir el 54% de aumento salarial? Seguramente que sí. Pero lo pensaron para avanzar, no para ponerlas como excusa.
Porque sabían y sabemos que a los trabajadores y al pueblo argentino nada en su historia les fue regalado. Y que ninguno de los derechos que hoy tenemos los habitantes rasos del país fue conseguido sin lucha. Dieran o no las “correlaciones de fuerza”.
¿75% de los votos?
El argumento con el que los adalides de Stella Maldonado defienden su gestión es que ésta fue avalada por el 75% de los votantes en las últimas elecciones de CTERA, el pasado 5 de septiembre. Nada dicen de que, en las provincias en las que la lista Lila – Multicolor tuvo fiscales, la cosa estuvo peleada, cuando no ganó la oposición. Fue en las provincias donde la lista oficialista Celeste ubicó cientos de mesas para que no pudiera fiscalizar una oposición poco organizada, donde votó mágicamente más del 90% del padrón (casos Chaco, Corrientes y Formosa) y donde obviamente todos votaron por la lista de Maldonado. ¿No es extraño que en Capital Federal, en las 90 mesas que la oposición fiscalizó hayan votado 1.100 docentes, y en las 62 que no fiscalizó hayan votado 4.000 (y obvio, todos por la lista Celeste)?
Lo cierto es que mañana en Paraná los docentes volverán a marchar con sus justos reclamos. Con un gobierno provincial que ha decidido hace rato escuchar más a la Casa Rosada que a los trabajadores a los que ajusta, igual marcharán. Porque saben, en fin, que a las “correlaciones de fuerza” se las construye organizando, luchando, marchando; y no esperando a que estén dadas.
Publicado por Río Bravo el 16 de septiembre de 2013.

