Martes, 11 Septiembre 2018 10:18

Otras razones (y otras fechas) para pensar el Día del Maestro

Escrito por Mónica Ruiz Díaz*

En el marco del acto del 11 de septiembre, en la Escuela N° 190 "Ob. José María Gelabert y Crespo" Jornada Completa de Paraná, la maestra Mónica Ruiz Díaz preparó y leyó estas sentidas palabras que nos permiten repensar la fecha, la conmemoración y la tarea de enseñar.

"Hace ya 75 años que el 11 de septiembre es el Día del Maestro, recordando la muerte de Domingo Sarmiento. Y para muchos de nosotros es un día de profunda reflexión sobre nuestro trabajo.

Más que el 11 de septiembre, el día del maestro podría ser:

El 4 de abril: porque en el 2007, fue asesinado Carlos Fuentealba. Carlos trabajó como albañil mientras estudiaba para ser docente. Se recibió en 2005, a los 38 años y comenzó a trabajar como profesor de química en el Centro Provincial de Enseñanza Media (CPEM) N.º 69 del barrio Cuenca XV, uno de los más pobres del oeste de la ciudad de Neuquén. ASESINADO POR PELEAR POR LOS DERECHOS DE LOS TRABAJADORES.

O el 11 de junio: porque en ese día de 2010, En un accidente de tránsito falleció Aldo César Geminiani (en la foto), director de la Escuela Nº 13 Santos Vega de Colonia Santa Juana del departamento Federación (Entre Ríos). Geminiani, de 59 años, falleció trabajando, ya que viajaba en una camioneta del CGE luego de trasladar a sus alumnos de regreso a sus hogares. “Muchos reclamos hizo el compañero para que repare la camioneta y nunca fue escuchado por los funcionarios políticos”.

O el 2 de agosto: porque este año, hace poco más de un mes explotó una garrafa en una escuela que había hecho seis reclamos por fugas de gas provocando la muerte de Sandra Calamano (48), la vicedirectora, y Rubén Orlando Rodríguez (45), el portero de la institución, una primaria de jornada completa, la Nº49 Nicolás Avellaneda, al oeste del Gran Buenos Aires.

Pero también podría ser el día del maestro…

- El día que recordemos a Mariano, docente en Catamarca. Su objetivo como maestro es "dejar huella" en los alumnos y sin dudas, Agostina nunca se va a olvidar de su noble gesto. Mariano Salas tiene 29 años y es maestro de Educación Física en una escuela de Catamarca. A principio de año, cuando se enteró de que sería el encargado de armar la coreografía de uno de los actos escolares, pensó en cada uno de sus alumnos de segundo grado y en especial, en Agostina, que tiene siete años y está en silla de ruedas por un problema motriz. Fabricó un arnes para que ella bailara atada a sus piernas…

- Un día cualquiera en que se nos alegre el alma al pensar en la abuela de 75 años que aprendió a leer junto a su nieta y lo primero que pidió fue un libro de cuentos… porque siendo niña nunca había podido leer uno…

- O el día en que un alumno nos dijo “ya terminó la clase?... se me pasó volando…”

Demasiadas veces nos aferramos a lo negativo, a los abandonos, a los dolores que trae nuestro trabajo, pero si nos animáramos a vernos como un equipo en el que el engranaje falla si no lo hacemos como equipo? Si nos animáramos a reconocer nuestros errores y a pedir disculpas? En este proceso de pensar(nos) y pensar(me), maestra y parte de un equipo, me digo: “No te enojes. A veces el otro no te entiende. Lo explicaste mil veces, pero no lo ve. No es tonto. No es malo. No es indiferente. Es otro”.

Y en esto de ser maestros, somos alumnos y aprendemos cada día. No existe, o no debería existir ningún maestro que en algún momento no se cuestione sus propias prácticas, que no dude, que no sienta temor ante la grandeza y responsabilidad del trabajo por delante. La experiencia de ser maestro se disfruta y se padece, se inventa y se reinventa, tiene pasado, pero mira al futuro. Ser maestro no es tan fácil como muchos creen pues conlleva una responsabilidad, requiere sensibilidad, comprensión, tolerancia, paciencia…

“La educación es un acto de amor, y por esto un acto de valor.” Por eso hay que tener valor para dedicarse a la educación teniendo en cuenta las numerosas dificultades que este trabajo conlleva. Aquí hace falta valor, coraje, pasión, entusiasmo, fe, optimismo y alegría. Porque la educación es la que nos permite transformar, cambiar y mejorar la realidad que nos rodea, al mismo tiempo que cambiamos, nos transformamos y nos mejoramos a nosotros mismos y a nuestros semejantes.

Ojalá nuestro trabajo sirva para inspirar, para formar espíritus libres y responsables, para así recuperar mucho de la humanidad que hemos abandonado, para así recuperar la generosidad, la compasión, la justicia, la tolerancia y el respeto que, desagraciadamente, también hemos extraviado. Indudablemente: “la educación es un acto de amor, por tanto, un acto de valor”.
¡Feliz día MAESTROS!"

Mónica A. Ruiz Díaz - Septiembre 2018

* Foto: gentileza César Pibernus. Mónica Ruiz Díaz es docente en la Escuela N° 190 "Ob. José María Gelabert y Crespo" Jornada Completa y fue Secretaria de Finanzas de AGMER (2009-2011).
Publicado originalmente en su muro de Facebook, reproducido por Río Bravo el 11 de septiembre de 2018.