Que la Toma contradiga los manuales de la lucha docente en Entre Ríos con su persistencia y convocatoria, es problema de los manuales. Ni hablar de los problemas que tienen otros escritos, como los periodísticos o, incluso, los gremiales que la ocultan, ningunean y/o, directamente, la condenan.

La toma del Consejo General de Educación, llevada a cabo por los docentes paranaenses desde el pasado jueves, sepultó las excusas.

La toma del Consejo General de Educación por parte de docentes de Agmer Seccional Paraná sigue cosechando apoyos y se consolida con la permanencia de trabajadores de la educación que han sido castigados con descuentos de hasta el 80% de su salario.

Llegaron desde Feliciano para ser parte de “La Toma”, como ellos mismo le dicen, y poder contarle a sus compañeros cuando regresen hoy a la tarde, “porque mañana desde temprano, hay que ir a dar clases”. Una historia de tantas, en la toma docente del CGE. 

Tanto el gobierno nacional como el gobierno provincial coinciden en un único objetivo en materia de educación: sacarse el paro docente de encima. Todo lo demás, se puede postergar.

Con la lucha extendida de toda la comunidad educativa se conquistó el inicio de las obras en la Escuela Rivadavia y en otros 15 edificios escolares del departamento Paraná. Mañana, 13 de marzo, los gurises y sus padres volverán a las escuelas y se encontrarán con escenas como éstas.

La movida extorsiva impulsada por el Gobierno Nacional fracasó antes de nacer. De todas maneras, la barrera que ha franqueado el PRO, al dar un paso más en la persecución de la protesta social, es un disparador que permite volver a discutir la cuestión política, sindical y educativa.

Con los salarios flacos y postergados, los docentes arrancan una vez más el año teniendo que dar pelea. Entre tantas críticas que reciben desde aquellos sectores que siempre los han atacado, vienen bien las palabras justas de una madre que sabe bien dónde está parada.

Desde principios del año pasado rige en todo el país la obligatoriedad de la educación inicial para niños y niñas de cuatro años. Sin embargo, las autoridades de las escuelas se ven desbordadas ante las consultas de los padres porque no cuentan con espacio ni docentes para dar respuesta al incremento de la demanda educativa y en una escuela de Paraná, por ejemplo, había 31 inscritos para cinco cupos.