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Lunes, 03 Febrero 2020 08:35

Mauricio Macri y el rol social de los clubes: un nombramiento a contramano de su historia

Escrito por Leandro Gillig (*)

El pasado 27 de enero Mauricio Macri fue designado como titular de la “Fundación FIFA”. Este nombramiento recibió el rechazo de amplios sectores vinculados al futbol y a la política.

La derrota de Daniel Angelici en las elecciones presidenciales en Boca Juniors parecía indicar que Mauricio Macri perdía terreno en el mundo del fútbol, pero La FIFA le tendió una mano para rehacer su imagen.

En Río Bravo nos proponemos trazar un pequeño recorrido y hacer algunas reflexiones.

¿Por qué Macri?

La Fundación FIFA se creó en 2018 como entidad independiente tras el objetivo de “contribuir a la promoción de los cambios sociales positivos.” Y se planteó el trabajo con "organizaciones que utilizan al fútbol como una herramienta de cambio social, para mejorar la vida de los jóvenes desfavorecidos de todo el mundo”. Está a cargo del exfutbolista francés Youri Djorkaeff y su enfoque prioritario es la educación a través del programa Football for Schools, que se lanzó en 2019 y al que la FIFA le ha asignado un presupuesto de 100 millones de dólares.

Pero detrás de las declaraciones explícitas de intenciones, dicha fundación se enmarca en un conjunto de iniciativas de la entidad para limpiar su imagen tras los escándalos de corrupción en los que se vio envuelta el último tiempo, sobre todo los que salieron a la luz en 2015 con el famoso “FIFA Gate”, un tragicómico espectáculo de corrupción.

En principio tendríamos que decir que la noticia no sorprende; la FIFA actualmente representa lo más rancio del fútbol-negocio, pero la designación de Macri evidencia fuertes contradicciones e inconsistencias entre los objetivos declarados por la FIFA y el pasado reciente (y casi toda la trayectoria) del ex presidente de Boca y de la Nación argentina. Sobre todo, cuando su rol se va a centrar en "solicitar financiamiento para usar al fútbol como una herramienta para abordar los problemas sociales que afectan a los jóvenes, caso la educación, la salud, la construcción de la paz, los refugiados, el liderazgo y la igualdad de género".

El presidente de FIFA, Gianni Infantino, pareciera ignorar que la persona a la que designó para llevar adelante esa empresa dejó la presidencia del país con una profunda crisis social, sin ministerio de Salud, con un recorte presupuestario en educación de un 35% y una pobreza que supera el 40%. Si el dato del nombramiento se lanzara en un ámbito informal, podría tomarse como un chiste de mal gusto.

Y hablando puntualmente del deporte, fue importante el destrato que sufrieron los clubes de barrio con los aumentos de todos los servicios y las ejecuciones judiciales por deudas. También debemos recordar la intención del gobierno porteño del PRO de cerrar el Centro Nacional de Alto Rendimiento (CENARD) para emprender allí un gran negocio inmobiliario.

El presidente de la Unión Nacional de Clubes de barrio, Cristian Font, en una nota realizada por el programa “Minuto a Minuto”, decía: “La idea del Gobierno nacional es generar sociedades anónimas, para quedarse con las marcas, en el caso de River o Boca, y en los clubes chicos se quedan con nuestras propiedades. Los terrenos de los clubes de barrio han subido enormemente sus valores en los últimos cien años; vimos en la película Luna de Avellaneda cómo, en nombre del progreso, destruyen a los clubes. Esto pasó en los ’90 y quien proponía las sociedades anónimas deportivas era el presidente Macri“.

En realidad, tanto los dirigentes de FIFA como Macri comparten la misma estrategia y los mismos valores, utilizar el deporte más popular en el mundo para construir poder y hacer grandes negociados. Nada nuevo.

El recorrido hacia la presidencia de Boca

Se ha instalado la idea de la presidencia de Macri en Boca como “una gestión exitosa”. Sin dudas, desde lo netamente futbolístico, no podemos negar que durante su presidencia en Boca el club atravesó su etapa más gloriosa con 16 títulos, 10 de ellos en el plano internacional. Lo que sí podemos animarnos a discutir es cuanto de esos logros corresponden a Macri y cuanto al plantel profesional de futbol.

Pero el recorrido de Macri hasta llegar a Boca se remonta a mucho antes. Cuenta Federico Polak en su libro “Armando a Macri” que, en 1983, el grupo Macri desembarcó en Nueva York con la idea de llevar a cabo un negocio inmobiliario junto con Donald Trump. Fue allí que Orlando Salvestrini (asesor del grupo Macri) se enteró que, a causa de problemas impositivos, el famoso Cosmos de Nueva York (equipo multicampeón en EE UU por el que pasaron figuras de la talla de Pelé y Beckenbauer) se encontraba a la venta, y le propuso a Franco Macri comprar el club, aunque no no recibió la respuesta que esperaba. Salvestrini no se dio por vencido y habló con Mauricio, que se entusiasmó con la idea y comenzaron a elaborar un plan de negocios. Aunque la compra del club no llegó a concretarse, este hecho sentó un precedente y la idea de un club de futbol quedó dando vueltas en las cabezas de Macri y Salvestrini, que se prometieron trabajar para –en un futuro– llegar a aplicar en Boca el mismo plan de negocios que pensaron para el Cosmos.

Es así como Macri se empieza a involucrar con el mundo Boca. El primer acercamiento es en 1986; Mauricio paga los sueldos atrasados del plantel y primas por contrato de Cesar Luis Menotti. Ya en 1988 compra a Walter Perazzo, para 1989 abona el último pago de convocatoria de acreedores y acerca como sponsor a FIAT a Boca y a Peugeot a River. Ambas empresas formaban parte del grupo SEVEL.

 

 

Todo esto supuestamente formaba parte de un acuerdo de Macri con quien hasta ese momento era presidente de Boca Antonio Alegre. Fue así como Mauricio Macri se introdujo en el mundo Boca. Tuvo un intento fallido de presidencia en 1992 pero no llegó a un consenso con Alegre y Heller, quienes le plantearon que aún era joven y que podía esperar y le sugirieron que esperara hasta las elecciones de 1995. Fue en este período donde se da la famosa reunión entre Macri Y Alegre donde Mauricio, ante la subestimación de quien en ese momento era presidente de Boca, le confesó lo que veía en el club de la ribera: “Boca es un trampolín para ser presidente de la Republica”.

 

 Luego el propio Macri dio cuenta de aquél momento clave para su futuro en el libro Pasión y Gestión. Claves del ciclo Macri en Boca: “Llegó 1994 e intenté retomar el diálogo con Alegre y con Heller, pero para mi sorpresa, a pesar de su promesa de retirarse y dejarme el camino abierto, me dijeron que querían seguir al frente del club tres años más. Los hechos parecían derrotarme. Entonces, me apoyaron con todas sus fuerzas varios dirigentes a quienes, entre otros, les estaré eternamente agradecido: Pedro Pompillo, Luis Conde, José Cirilo y Jorge Bitar, quienes en esa época estaban distanciados del binomio presidencial. No nos planteamos como enemigos de la conducción sino como una firme alternativa para suceder a un dúo que había tomado un club en ruinas y lo había puesto de pie”(1) (MACRI, 2009).

Allí empezaron a construir un amplio agrupamiento pare ganarle las elecciones a Alegre y Heller, donde se mezclan figuras provenientes de la gestión Alegre como Pedro Pompillo y sumó incluso a Enrique Nosiglia, armador y operador del radicalismo a quién muchos reconocen como especialista en internas. En las últimas elecciones del mundo xeneize, Nosiglia, alias “el coty”, apoyó la lista encabezada por Ameal, Pergolini y Riquelme, atendiendo a la interna del PRO de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Todas estas figuras configuraron un gran apoyo, centralmente de muchas peñas del interior. Macri ya era un personaje reconocido nacionalmente, había tenido mucho protagonismo en los medios de comunicación a causa de un secuestro del que había sido víctima. El 3 de diciembre de 1995 mientras Boca perdía 6 a 4 con Racing, Macri ganaba las elecciones con un amplio margen.

La gestión

Tras llegar a la presidencia en 1995, inmediatamente aumentó la cuota societaria un 25%, redujo salarios a empleados y plantel profesional, recortó presupuesto en todos los deportes y actividad social del club, excepto el básquet, llevó a cabo la remodelación de los palcos de la Bombonera ( una de las empresas que participó era la empresa constructora de Franco Macri), modificó el estatuto del club ampliando el mandato de la gestión de 3 a 4 años y e imponiendo la exigencia a de un aval del 10% de su patrimonio a los candidatos. También contrató como coordinador de inferiores a Jorge Griffa (leyenda en formación de jugadores, admirado por todo el mundo del futbol), quien sugirió que como Boca un buen nivel en inferiores debían comprar jugadores. De esa forma, se consumó la compra de un paquete de inferiores del club Argentinos Juniors, entre los que estaba Riquelme. Pero el gran éxito de Macri tal vez haya sido la contratación de Carlos Bianchi.

Ezequiel Fernández Moores, en un artículo publicado en la revista Un canio, en 2005, recordó: “Gastó unos 45 millones de pesos en casi 40 jugadores y triplicó el pasivo de 22 a 62 millones de pesos. Pesos-dólares, porque eran tiempos del uno a uno. Macri fue el primer presidente en la historia de Boca al que le fue rechazado un ejercicio. Y una auditoria de 200 páginas del estudio de Eduardo Mamad denunció un festival de comisiones e intermediarios. Uno de los datos más insólitos fue la comisión cobrada por intermediarios uruguayos para que Juan Román Riquelme pasara de Argentinos a Boca: 220.000 dólares para Milton Viera y Luis Aguerre.”

Lo cierto es que los grandes beneficiados de la era Macri en boca fueron los miembros del fideicomiso o fondo de inversión Boca Crece (ESA, ACE, TSM).

En 1997, Macri impulsó un grupo de inversión que estaba previsto durase 4 años, con más de 200 integrantes y con un monto inicial de 12 millones de dólares. Sin embargó, duró desde 1997 hasta 2003 (dos años más) e hizo grandes negociados con el club: entre los pases más resonante se encuentran los de Martín Palermo, los hermanos Guillermo y Gustavo Barros Schelotto, Walter Samuel, el peruano Nolberto Solano, Mauricio Pineda, Javier Villareal y Antonio Barijho, entre otros.

Los beneficios fueron por 30 millones de dólares, de los cuales se debían devolver 14 millones (12 del aporte inicial y 2 millones más por los 2 años que se extendió el grupo). Boca se perdió la oportunidad de ganar 11 millones de dólares y debió pagar 9 millones de pesos a finales de 2003 para liquidar el fondo. Por ejemplo, en el caso de Palermo, Boca vendió al Villareal el 50 % de la ficha (8 millones de dólares) y el total de ese dinero fue al fondo de inversión que tenía el 50% del pase. Sin embargo, pese a que cuando vendieron el resto del pase el club español pidió un descuento del 60% se lo dieron, pero el fondo común de inversión nunca devolvió el porcentaje de los ingresos que ya había obtenido. Todo esto fue diseñado con Gustavo Arribas, escribano y viejo amigo de Macri que también se desempeñará como representante de la AFI (agencia de espías) durante el gobierno de Macri en la nación.

Todo fue denunciado por Roberto Digon, dirigente de Boca durante la gestión de Macri. Pero el ex presidente de Boca no sólo cosechó críticas entre la dirigencia sino también entre jugadores, algunos de ellos emblemas de la época dorada del fútbol de Boca, como Jorge "el patrón Bermúdez: “Es un mentiroso que, además de tener todo el dinero del mundo, quiere quedarse con el dinero de los jugadores (...) En cada transferencia querían llevarse una moneda al bolsillo”, dijo el ex marcador central colombiano, que no dudó en afirmar que si un porcentaje de los pases no iban a Mauricio el pase no se hacía.

 

 

 También existen casos resonantes como la transferencia de Carlos Tevez al Corinthians de Brasil de la que formaron parte el grupo Has (Fernando Hidalgo, Arribas y el empresario Israelí Pini Zahavi) y el grupo ruso MSI del iraní Kia Joorabchian. Si bien nunca se supo cuánto valió el pase de Tevez, de dónde salió y adónde fue el dinero, en una investigación del diario Clarín se publicó una foto del contrato donde se observa que 16 millones fueron depositados en una cuenta del JP Morgan en Nueva York a nombre de una empresa inversionista del Royal Bank of Canada. Los fondos provenían de un paraíso fiscal.

Podríamos seguir exponiendo una larga lista de negociados y relaciones turbias pero el hecho que mas desnuda cuales son las verdaderas intenciones de Macri en el futbol tal vez sea su constante iniciativa para favorecer el ingreso de las SA (Sociedades Anónimas) a los clubes. El 20 de julio de 1999, una multitudinaria asamblea extraordinaria en el predio de AFA en Ezeiza, se realizó aquella votación por la cual se presentó su idea de privatización: Macri la perdió por 39 votos a 1 (el suyo). Cuentan que cuando termino la votación, quien era presidente en aquel momento de AFA Julio Grondona, en tono claramente irónico le dijo:

— Viste Mauricio, perdimos.

El rol social de los clubes

La designación de Macri recibió el repudio de muchos dirigentes, que van desde el hoy presidente de San Lorenzo Marcelo Tinelli, como también el titular de River, Rodolfo D´nofrio, Hugo Moyano (Independiente) y la propia AFA, que emitió un comunicado hablando de una “inapropiada designación”.

"Me parece lamentable que una persona que sin ningún pudor y siendo PRESIDENTE, manifestó que venía diciéndole a sus colaboradores que los mercados no nos iban a dar más plata y que nos íbamos a la “mierda”, hoy sea distinguido en FIFA. Triste noticia para los que amamos el fútbol", manifestó el dirigente azulgrana a través de su cuenta en la red social Twitter @cuervotinelli.

El presidente de River Plate, Rodolfo D'Onofrio, se sumó a las críticas al ex presidente: "Es lamentable que el ex presidente que nos dejo una deuda casi impagable, mas de 50% de pobreza... enemigo de las sociedades civiles en el futbol,...y responsable de los ultimos 4 años en el manejo que vive el futbol argentino , haya sido nombrado al frente de Fundacion Fifa".

En tanto, Claudio Morresi, ex jugador de Huracán y River, en su carácter de legislador porteño presentó un proyecto de ley en repudio a la designación de Macri:"Los y las legisladores del Frente de@TodosCabamanifestamos nuestro más profundo repudio a la designación de Macri al frente de la Fundación de la FIFA", dijo en la red social del pajarito.

Otro que salió al cruce fue el ex técnico de Huracán y Racing, entre otros, Ángel Cappa, que en una publicación de La garganta poderosa dijo: “Conociendo el historial que tiene Mauricio Macri de su presencia en el fútbol argentino, sobre todo como presidente de Boca, demuestra que él y los dirigentes de la FIFA comulgan la misma ideología. Además de ser un personaje de la oligarquía, es portador de una ignorancia sorprendente, tiene una incapacidad que asombra, estando más allá de lo que significa Macri como político nefasto. Creo que la posición que hoy ocupará le puede servir para lavar su imagen y no descarto que eso le sirva para armar algo políticamente otra vez”.

Es por todo esto que la designación de Macri en FIFA genera tanta indignación. ¿Qué se puede esperar que haga un empresario con semejante prontuario al frente de esta fundación?

En estos momentos mas que nunca se hace necesario salir en defensa del futbol y de los clubes como actores sociales centrales en nuestro país.

En esta revista ya hemos expresado en otras ocasiones nuestra visión acerca del fútbol, los clubes y la necesidad de estudiar su rica historia. Se podría decir que gran parte de la historia de nuestro país se puede explicar desde los clubes y su ligazón con los problemas del pueblo.

La mayoría de los clubes surgieron a finales del siglo XIX y principios del siglo XX como sociedades de fomento que en muchos casos se ocupaban de las necesidades barriales. También se mezclaban clubes iniciados por inmigrantes que veían allí un espacio para mantener viva su cultura. Así como también se puede hablar de muchos clubes que en su origen reunían a la clase obrera y demás sectores populares y que fueron fundados por anarquistas y comunistas.

Aunque muchos ahora estén subidos en el tren del gran negocio e intenten hacer creer que el fútbol para lo único que sirve es para hacer dinero, preferimos rescatar y valorar esa rica historia que viene desde los orígenes de este deporte y que tiene, aún hoy y pese a todo, sus continuidades. En la Argentina el fútbol es un hecho cultural que atraviesa el sentimiento y la emoción de un pueblo, con todos sus matices. El fútbol se origina en las clases populares, nació ajeno a las leyes y a los valores que hoy los grandes negocios le quieren imponer, es parte importante de nuestra identidad, porque lo practicamos y lo inventamos desde niñes, en el barrio y en la escuela.

(1) MACRI, Mauricio, BALLVÉ Alberto e IBARRA, Andrés (2009). Pasión y Gestión. Claves del ciclo Macri en Boca. Buenos Aires, Argentina. Aguilar.

Publicado por Río Bravo el 4 de febrero de 2020.

(*) Entrenador nacional de fútbol.

Modificado por última vez en Martes, 04 Febrero 2020 17:37

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