El niño tiene 10 años y dejó de ser niño porque robó, o al menos así definen este bruto pasaje de la niñez a la adultez los adultos que lo golpean en manada, haciendo que la sangre de la nariz ahogue al niño por la boca hasta casi no lograr el respiro. Así va a aprender, vociferan los grandes, en una suerte de pedagogía de la violencia.

A 10 años de su fundación el 23 de mayo de 2007, la Junta Abya yala por los Pueblos Libres –Japl- difundió una declaración que denuncia el “colonialismo” que padece la Argentina y se pregunta qué organizaciones enfrentarán los desafíos del siglo XXI.

El represor Miguel Etchecolatz descrito por su hija. Violencia doméstica en manos de quien formó parte de lo más nefasto de la violencia estatal durante la última dictadura. Nefasta coherencia de uno de quienes hoy buscan su propia “reparación histórica”. 

 

Cuatro despidos en canal 9 y seis en diario UNO, junto al incumplimiento crónico en el pago de sueldos en El Diario vuelven a mostrar la precarización laboral de los trabajadores de prensa.

Santiago asistió a la Escuela Primaria N°5 Profesor Alejandro Posadas, que fuera durante el Terrorismo de Estado El Chalet. Allí “funcionaba” el genocida que se benefició con el fallo del 2x1 de la Corte Suprema de Justicia. Cuando conoció la noticia, pensó que era mentira. Pero no…

Mano dura para los desarrapados. Mano blanda para los poderosos. Mano dura para los olvidados que irrumpen con un piedrazo contra los vidrios del sistema. Mano blanda para los desaparecedores. 

El Fracking, promovido con bombos y platillos desde el gobierno entrerrianos durante la última gestión de Urribarri, sufrió una dura derrota en la provincia con la sanción de la ley que lo prohíbe en nuestro territorio. Crónica de un triunfo popular.

Tenemos que sacudir todo para que la mugre suba a la superficie, respirar sobre el hilo invisible, dejar de contar mujeres muertas y empezar a contar a los responsables de que, a diario, nos maten.

Que la Toma contradiga los manuales de la lucha docente en Entre Ríos con su persistencia y convocatoria, es problema de los manuales. Ni hablar de los problemas que tienen otros escritos, como los periodísticos o, incluso, los gremiales que la ocultan, ningunean y/o, directamente, la condenan.