La semana en la que se cumple un mes de la desaparición forzada de Santiago Maldonado, arrancó con un sicario y cinco balazos. Ahora el debate pasó a ser si en las escuelas se puede o no reflexionar al respecto. El gobierno nacional, los “usos políticos” y distintos modos de entender “la grieta”.

Estudiantes del Instituto de Estudios Superiores de Santa Elena (IESSE) reclaman por algo muy básico, que no pareciera tener la misma importancia para las autoridades municipales y provinciales. Piden “estudiar en condiciones dignas”. Simplemente tener un aula porque, dando clases abajo de un árbol, pierden jornadas de estudio cuando llueve o por el frío en invierno y la opción restante es amontonarse en un pasillo, con alumnos sentados en el piso. 

La propuesta fue lanzada en la tarde del sábado, a través de la plataforma change.org. Está dirigida "al juez de la causa" y al "coordinador de la Unidad Fiscal de Gualeguaychú".

Una jueza interrogará a periodistas por una protesta que se dio en reclamo por salarios adeudados y condiciones laborales indignas en El Diario de Paraná. La citación se enmarca una causa que podría afectar directamente el derecho a la protesta contemplado en la Constitución Nacional. A su vez, los dueños de la empresa están denunciados por vaciamiento.

En la escuela rural Batalla de Maipú (Cuarto Distrito Clé, departamento Gualeguay) no hay clases cuando llueve; los caminos de tierra y la falta de mantenimiento no lo permiten. Hace tres meses, Orlando Sosa, director personal único de la institución, denunció esta situación y Vialidad hizo algunos trabajos pero al poco tiempo todo volvió a la indeseable normalidad. 

Las políticas educativas en la provincia de Entre Ríos, presentan un recorrido de varios años de transformaciones y reformas, aunque sin evaluaciones concretas y sostenidas.

Allá, adonde no se ve. Allá estaba el cuerpo de Susana, cubierto por el monte de espinillos que se cierne sobre el camino que baja de la calle del Arroyo El Cura; a 50 metros del puente. Ahí donde los vecinos desconsiderados van a tirar las bolsas de basura, en las inmediaciones de ese camino de barro y desidia, ahí estaba la mujer que apenas vivió 38 años y que ejercía, con alegría, la maternidad de cuatro hijos hermosos.

El niño tiene 10 años y dejó de ser niño porque robó, o al menos así definen este bruto pasaje de la niñez a la adultez los adultos que lo golpean en manada, haciendo que la sangre de la nariz ahogue al niño por la boca hasta casi no lograr el respiro. Así va a aprender, vociferan los grandes, en una suerte de pedagogía de la violencia.

A 10 años de su fundación el 23 de mayo de 2007, la Junta Abya yala por los Pueblos Libres –Japl- difundió una declaración que denuncia el “colonialismo” que padece la Argentina y se pregunta qué organizaciones enfrentarán los desafíos del siglo XXI.