Martes, 24 Abril 2018 22:36

El ajuste de Etchevehere dejó sin empleo a 12 trabajadores entrerrianos 

Escrito por Santiago Mac Yntyre
"Qué campo". El de Etchevehere prescinde de los agricultores familiares. "Qué campo". El de Etchevehere prescinde de los agricultores familiares.

El nuevo ajuste del ministerio de Agroindustria, que conduce el entrerriano Luís Miguel Etchevehere, comenzó a sentirse en la secretaría de Agricultura Familiar. Entre ayer y hoy llegaron 12 telegramas de despidos, incluídos trabajadores con 15 años de antigüedad.

Bajo el eufemístico título de Plan de Modernización del Estado, el Gobierno nacional lleva adelante desde hace dos años un plan de ajuste sobre áreas sensibles como la investigación y el desarrollo científico, la salud y la educación públicas, el control sanitario y la asistencia técnica a pequeños productores, entre otras. 

La semana pasada, el ministerio de Agroindustria conducido por el entrerriano Luís Etchevehere puso en marcha el despido de 330 trabajadores, lo que implica una reducción del 9% de la planta de personal de ese organismo y miles de personas sin su principal fuente de ingresos. 

Esta semana, los tan temidos telegramas comenzaron a llegar a la provincia, específicamente a la delegación provincial de la subsecretaría de Agricultura familiar (SAF), dependiente de Agroindustria, que coordina Cristian Schreiner: 12 trabajadores recibieron los documentos que, técnicamente, informan una rescisión de contrato.

Hasta el momento, el ajuste aplicado por Etchevehere se concentra -en el caso de Entre Ríos- en la SAF: “Éramos 60 y despidieron a 12. Echaron a compañeros de más de 15 años de antigüedad, a mujeres que son sostén de familia”, contó a Río Bravo un trabajador del organismo abocado al asesoramiento y asistencia técnica de los agricultores familiares.

Los argumentos de la decisión están claros en los telegramas: en general, no hay un cuestionamientos al desempeño del rol de los agentes cesanteados ni sanciones por una conducta reprochable: simplemente se justifican en “cambios en el organigrama” y “la misión” del ministerio y, en este caso, de la secretaría, para los cuales esos trabajadores están demás; es decir, el manejo del Estado como una empresa privada, sin considerar las necesidades y urgencias de los campesinos pobres y medios de la provincia cada vez más abandonados por el Estado, en favor de un modelo agroexportador y de concentración de la tierra al que, precisamente, representa Etchevehere.

Una vez más el Gobierno recurre a la muletilla de la “pesada herencia” para justificar el desmantelamiento del Estado y la desprotección de los sectores más vulnerables: en este caso los trabajadores y los productores de menor escala y afirma que “durante el período 2013-2015, la dotación del Ministerio de Agroindustria se incrementó en un 18 por ciento no habiendo existido acto administrativo y yo plan de acción que modificará la misión los propósitos y las funciones de la jurisdicción que a su vez generaron la necesidad de nuevos puestos de trabajo”.

Pese a la recurrente crítica a las gestiones de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, el Gobierno de Cambiemos hace uso del extremo grado de precariedad con que el ciclo kirchnerista dejó a miles de trabajadores -contratados y con nulas garantías de estabilidad laboral-, que hoy le facilita sus planes de ajuste. Otra vez, el hilo se corta por lo más delgado.

Modificado por última vez en Jueves, 26 Abril 2018 02:02